Ese plan, denominado Plan de Mejora Institucional, alcanza ahora a la totalidad de las 484 escuelas secundarias de Entre Ríos, y supone la contratación de un docente a modo de profesor particular que brinda apoyo a los alumnos en los contenidos con mayores dificultades, con la vista puesta en evitar los recuperatorios y la repitencia.
El volumen global disponible es de $20 millones para 2012 destinado al pago de horas cátedra, monto del cual hasta ahora se han utilizado alrededor de $6 millones. Hasta comienzos de este año, la directiva del Consejo General de Educación (CGE) era que las escuelas destinaran el 50% de los recursos a mejorar los rendimientos en Lengua; pero como ese objetivo ya se logró, ahora se dejó en libertad de acción para que el dinero se administre según las necesidades.
Evaluación
Una primera evaluación que hizo Educación en el primer trimestre da cuenta de un panorama variado respecto de los rendimientos escolares de los alumnos:
Así, cinco departamentos –entre ellos, Uruguay, Concordia y San Salvador– muestran dificultades en Biología; en La Paz y Nogoyá las dificultades asoman en el aprendizaje de Lengua; en Federación, Paraná, Tala y Victoria las dificultades se relacionan con Matemática; en Gualeguaychú y Colón es Geografía; en Villaguay, Historia; en Islas, la enseñanza de contabilidad; en Feliciano, hay dificultades con Matemática y con Biología; y en Federal, Matemática y Lengua.
Por eso, Educación, a través de la resolución Nº 3.238, del 2 de octubre último, autorizó a las escuelas a contratar el personal docente necesario para instrumentar las tutorías, y la distribución de las horas cátedra “de acuerdo a las necesidades institucionales y detección de las mayores dificultades de promoción relevadas”.
La administración de las horas cátedra asignadas a cada escuela para las tutorías –entre 12 y 36, según la matrícula– quedará a cargo de un coordinador, que será elegido por la propia escuela. Las escuelas de mayor envergadura –el caso del Colegio Domingo Faustino Sarmiento, de Paraná– contarán con dos horas cátedra por disciplina para la coordinación; en las más chicas, sólo una hora cátedra.
Resguardo. La directora de Educación Secundaria del Consejo de Educación, Marcela Mangeón, sostuvo que el Plan Mejora y la instrumentación de las tutorías, han resultado un elemento clave para optimizar el rendimiento de los alumnos en las dos áreas críticas, Lengua y Matemática. Pero conseguidos buenos resultados en esas materias, ahora lo que cabe es enfocar el mejoramiento de la enseñanza y los rendimientos en otras áreas.
En ese marco, dice, este año otra vez se implementarán las denominadas escuelas de verano en la provincia, un plan de apoyo escolar a los alumnos que deban rendir materias en febrero, de modo de evitar la repitencia. Aunque dice que el objetivo es que no haya escuelas de verano. “Las tutorías deben servir para que el chico no tenga que rendir, sino promocionar las materias”, señaló.
“La gran mayoría de las más de 400 escuelas secundarias de la provincia tiene tutorías –añadió–. Y lo que hemos visto es que las tutorías generan impacto, porque se mejoraron los rendimientos en Lengua y Matemática, que es en lo que nos habíamos enfocado. Pero también vemos que ahora aparecen dificultades en otras materias, y esto sirve para que la escuela pueda repensar su trabajo y enfocar su esfuerzo en esas áreas”.
El factor social
Marcela Mangeón puntualizó que el abandono y el fracaso en la escuela no es sólo un problema pedagógico. “El abandono y el fracaso escolar responden a factores sociales muy fuertes. Lo que vemos es que hay toda una representación de que la escuela no vale. Hay que instalar el valor de la escuela por sí misma”, definió Mangeón. En ese sentido, la funcionaria aseveró que “si bien la escuela puede tener desprestigio, puede que no le tenga confianza, puede que esta escuela secundaria, con esta forma, con este modelo, todavía no alcance, pero hay una cosa fundamental: todavía es la única institución social que tiene relevancia. Todavía la escuela recibe a todos, escucha, intenta contener a sus alumnos. Que no logre todo lo que se propone, no significa que no sea la única institución social con prestigio”.
22%
es el índice de repitencia promedio que se registra en Entre Ríos, según datos del Consejo de Educación. En algunos departamentos, sin embargo, la tasa es todavía mucho más alta, y llega hasta el 30%.