Rovira recordó que, desde hace 47 años, operan aquí tres plantas procesadoras de pastas y papeles, cuyos efluentes líquidos y gaseosos son sometidos a tratamientos específicos. «Si inversores de la categoría de la finlandesa Botnia quieren venirse para aquí, les abrimos los brazos, por tratarse de emprendimientos generadores de empleos, que amplían las redes de servicios y transforman las economías regionales sin afectar la salud de la gente. Claro -insistió- estas empresas deben ajustarse a leyes sancionadas por nuestro Parlamento tomando como referencia parámetros mundiales.»
Destacó el aporte de las forestoindustrias para la consolidación del producto bruto geográfico «en un contexto de desarrollo sostenible», dijo.