Para Osuna, «hubo una acción de mala fe que nos tomó de sorpresa», al recalcar que «una cosa es que los jóvenes se convoquen por las redes sociales y otra que los organizadores utilicen esa vía y no nos avisen del espectáculo». «Indudablemente ha habido una mala fe de quienes tienen la habilitación del local, que ahora están a punto de perderla», afirmó la jefa comunal.
La jefa comunal continuó: «Si hubiese habido una convocatoria formal no hubiésemos habilitado el espectáculo porque tenemos antecedentes de lo que ha sucedido con esta banda en otros lugares». «A nosotros nos tomó de sorpresa y hubo mala fe», insistió Osuna.
Voceros comunales señalaron que cuando se enteraron del recital, inspectores municipales intentaron detener el show, pero no pudieron, por lo que se limitaron a labrar las correspondientes infracciones contra los organizadores.
Las fuentes reconocieron que Patricio Fontanet, líder de la banda, y los organizadores del recital, convocaron a sus seguidores a través de las redes sociales. La estrategia apunta a evitar que las autoridades impidan la realización de estos espectáculos, teniendo en cuenta los antecedentes del nuevo grupo de Fontanet.
El director de Habilitaciones Comerciales de la Municipalidad de Paraná, Enrique Amore, reiteró que entre los concurrentes al espectáculo «había niños y adolescentes».
También dijo que los organizadores desconocieron el planteo de los inspectores municipales y que en el local había una decena de policías que se vieron sobrepasados por la gran cantidad de público.
El local donde actuó la banda está ubicado en calle Larramendi, camino a Bajada Grande, cerca del exatracadero de la balsa que vinculaba Paraná con Santa Fe.