LA RESPUESTA DEL ENTE DE CARNAVAL (TEXTUAL)
Ante versiones mal intencionadas que en las últimas horas se han viralizado en las redes sociales y que circulan insistentemente en grupos de WathsApp, esparciendo el infundado rumor de la incorporación del ex Coordinador Municipal de Eventos, Matías Armanazqui, al directorio del Ente de Carnaval, la Secretaría de Comunicación del municipio y el Ente de Carnaval se ven en la obligación de desmentir rotundamente dichas versiones.
Matías Armanazqui fue recientemente desvinculado de la gestión municipal y actualmente no cumple ninguna función institucional, ni en el municipio ni en el Ente de Carnaval.
Por otra parte, no deja de ser llamativa la tenacidad con la que determinados personajes persisten en la generación de falsedades y mentiras, destacándose en este dañino accionar algunos grupos de Facebook que bajo la consigna de asuntos de interés público operan como usinas permanentes de fabulaciones, chismes y mentiras, que nada tienen que ver con los propósitos que dicen perseguir.
LAS MENTIRAS Y OPERACIONES DE SCHMID
No es una novedad para nadie que este es un personaje que pretende fama y, a falta de alguna virtud que lo destaque, la procura jugando de fiscal. Aprovecha, eso sí, la era de posverdad, o sea, la era en la que presentar como ciertos hechos falsos se ha transformado en práctica política habitual.
Utiliza para ello la liviandad con la que muchos repiten cosas sin saber, da rienda suelta a su clara disposición a la mitomanía y, aunque sus mentiras tienen patas cortas logra instalar, aunque más no sea en un grupo minúsculo datos falsos que luego muchos repiten.
En eso se basa la posverdad : una usina desde donde salen las mentiras y miles que la repiten.
Hoy, este personaje repitió nuevamente una falsedad y atacó a la radio pública afirmando a sabiendas una falsedad : ahora agrandando la cantidad de dinero que gastarìa la radio.
A comienzo de año había afirmado que la radio pública gastaba por año “entre 4 y 5 millones de pesos”, ahora agrandó esa cifra y afirmó que se gasta “entre 6 y 7 millones al año cuando hay gurises en el basural que no comen”.
La mentira en el caso de la radio es mucho más que brutal. El directorio en su oportunidad le explicó que la radio se mantiene con un presupuesto ínfimo que está lejísimo de representar esa cifra.
Para quienes no lo saben, el presupuesto de la radio pública es del 0.1 % del presupuesto municipal. No hace falta demasiado para enterarse de la verdad, solo hay que tener aprecio por ella.
Los datos duros, las certezas, las pruebas, a Schmid no le sirven.