Si bien aparece la emergencia en estos días por no haber llegado a un acuerdo por el aumento de los costos de los servicios que las clínicas le prestan a Osecac, aseguran que “hace cinco años que vienen atrasándose en la recomposición de aranceles. Todos los años quedamos muy debajo de las paritarias en relación a las que tienen ellos con las nuestras, y eso hizo que de una vez por todas le pidamos recomponer, porque todos los años las negociaciones les favorecen a la obra social. Hace un mes hicimos el pedido y no respondimos. Ahora aseguran que la semana que viene vendrán a sentarse a charlar para arreglar el tema”, le aseguró a EL DIARIO el titular de una clínica de Paraná que hoy por hoy forma parte del tándem que no atiende a sus afiliados.
La Clínica Modelo, el Sanatorio del Niño, el sanatorio La Entrerriana y el Instituto de Pediatría resolvieron suspender los servicios a los afiliados de la Obra Social para Empleados de Comercio y Actividades Civiles (Osecac), al no haber ningún avance en el pedido de aumento de aranceles que vienen reclamando las prestadoras médicas desde hace un tiempo. Ante esta situación y hasta que no haya acuerdo, se trabaja con la modalidad de reintegro. Según entienden desde la obra social, las clínicas “están pidiendo un porcentaje mayor a las posibilidades y no se puede satisfacer la pretensión que tienen”, de acuerdo a lo reflejado por medios de comunicación de la ciudad que se comunicaron con la entidad comercial. De todas maneras, aseguran que continúan las negociaciones para tratar de alcanzar un acuerdo entre las partes.
ESTRATEGIA. Osecac decidió hace tiempo establecer convenios particulares con cada clínica, evitando de este modo la intervención de la Asociación de Clínicas de Entre Ríos (Acler). Son convenios directos y según los privados estos han quedado desfasados en cuanto a los valores, especialmente en relación a las paritarias laborales que no son simétricas entre los empleados de comercio y los de la sanidad, favoreciendo a los primeros. Esto empujado a distintas realidades y lo que piden los sanatorios desde hace cinco años no se condice con lo que Osecac ofrece cada año, según la opinión de los privados.
“Tengo entendido que les mandaron un aviso hace un mes y las clínicas se pusieron de acuerdo para darle 30 días para una respuesta que nunca llegó, y creo que desde la obra social no esperaron que les iban a cortar el servicio, por eso creo que la negociación es inminente”, aseguró una fuente especializada que conoce el funcionamiento del sistema de salud privado en Entre Ríos que pidió reserva de su nombre al momento de opinar.
Dijo el especialista que los contratos son entre privados, uno a uno, y tienen generalmente una cláusula de recesión de 30 días. Por lo que las clínicas o la obra social “no es un caso menor porque se trata de la tercera obra social de la provincia, luego de Iosper y PAMI está Osecac, con cerca de 90.000 afiliados”.
Es conocido en el ambiente médico que la obra social del sindicato que maneja el diputado provincial Miguel Ruberto en la provincia –con eficiencia, nobleza obliga, a juzgar por el crecimiento edilicio y los servicios que brinda a nivel nacional- negocia a “a cara de perro” y es “muy difícil llegar a acuerdos que sean convenientes para ambas partes”, consignó un médico que trabaja para la obra social, quien ironizó: “Si hasta para los profesionales, Osecac tienen una forma de manejarse con los acuerdos que nos resulta un dolor de cabeza”.
En general, la estructura de costos de las clínicas pondera en un 60% el ítem recursos humanos, de allí que la relación de paritarias (33% los trabajadores de la sanidad en 2014) y las negociaciones se vuelva vital a la hora de la negociación. Osecac tiene acuerdos con el Colegio de Bioquímicos y otros, pero con las clínicas prefiere los convenios privados, como una forma de negociar mejor en función de sus intereses.
“Ya no se trata de un problema financiero, sino económico para las clínicas, y de allí que el promedio de recomposición ronde el 20 %. Hay que tener en cuenta que la devaluación de enero elevó los costos de muchos insumos dolarizados que debieron ser costeados por las clínicas y no se han podido acomodar, sin contar con el aumento permanente que se ve todos los días”, aseguró el profesional consultado.
Desde la obra social, que defiende en teoría los intereses de los trabajadores y busca el menor costo para el servicio médico no lo ven así, y creen que no se puede pedir un incremento de este nivel porque descompensa las finanzas de la prestataria sindical.