La reunión de anoche comenzó a las 21:30 y se extendió hasta las 23.30. El presidente del Concejo, Mariano Giampaolo, junto con otro edil, Daniel Cedro, y la directora de Rentas, Patricia Ávila, se encontraron con la negativa de los comerciantes respecto de la tasa. Desde el municipio se propone un gravamen de $ 20 bimestrales por m² a todos los carteles que superen los 2 m² de superficie y que no estén adheridos a la fachada del negocio.
En cambio, los comerciantes piden que se exceptúe de la tasa a los emprendimientos que estén al día con la tasa de inspección e higiene. “Algunos comerciantes sostenían que es la misma tasa y nosotros le explicábamos que son dos tasas distintas que regulan dos actividades: una comercial y otra publicitaria”, indicó Giampaolo.
Otros comerciantes propusieron la exención de los carteles perpendiculares de la fachada del negocio pero que no se extiendan más allá de la vereda. “Dado que no crearían una situación de tanta inseguridad para el tránsito ni tampoco avanzarían tanto sobre un concepto moderno que se intenta preservar que es la no contaminación visual”, señaló el presidente.
Los aportes serán plasmados en una nota que enviará el CICS al Concejo. El plazo que se impusieron tanto los comerciantes como los ediles para avanzar es de 15 días. Transcurrido ese lapso, deberían tener resuelto el tema.
En una parte de la charla, los comerciantes les pidieron que definan que significa “contaminación visual” a lo que Giampaolo y Ávila les respondieron que cualquier “cosa no natural” que se coloque provoca ese efecto. No obstante, aclararon que no se intenta prohibir la colocación de letreros pero se procura que no exceda de límites moderados para que la contaminación “no sea de tanta importancia”.
“Pero a pesar de la oposición que existe de parte de los comerciantes lo que se puede destacar es que se pudo dialogar en el máximo de los respetos”, dijo Giampaolo.