Además, se registran 540 heridos debido al sismo de magnitud 7,5 que luego provocó un tsunami de gran escalada. Palu fue la localidad más golpeada por las olas, que oscilaron entre 1,5 y 2 metros de altura.
"La situación es caótica, la gente está corriendo por las calles y se han derrumbado edificios. Un barco ha sido arrastrado a la costa", dijo el director de la Agencia Meteorológica y Geofísica de Indonesia (BMKG), Dwikorita Karnawati, en declaraciones a Reuters.
Han habido múltiples réplicas que también han dañado las comunicaciones. Debido a la crítica situación, Sutopo Purwo Nugroho anticipó que será declarada la emergencia nacional.