El presunto líder del Daesh, ex miembro de Al-Qaeda, era conocido como el "emir de la provincia de Anbar". Fue abatido cerca de la localidad iraquí de Ar Rutba, en las inmediaciones de la frontera con Siria.
La muerte de Waheed es otro duro golpe a la organización terrorista que "degrada aún más su capacidad para operar, especialmente en la provincia de Anbar", declaró Peter Cook, secretario de prensa del Pentágono.
En contexto
El Daesh ha sufrido bajas importantes en Iraq. El primer ministro de ese país, Haider al Abadi, sostuvo que 2016 será el año para tratar de exterminar a la organización terrorista y recuperar todas las zonas que aún están bajo su poder.
La reconquista de Ramadi, ocurrida en diciembre de 2015, es un duro golpe para el grupo terrorista y permitirá a las fuerzas del Ejército iraquí centrarse en la liberación de Mosul, el principal feudo de los yihadistas en Iraq.
Desde junio de 2014 esa nación es escenario de una cruenta guerra contra el grupo terrorista, que se apoderó de vastas zonas en el norte y oeste del país árabe.