Esa cuestión tomó estado público cuando las autoridades de la Cámara baja decidieron cambiar la cerradura de esas oficinas y ponerle una faja a una de sus puertas, pese a lo cual militantes de La Cámpora ocuparon igual el despacho al que ingresaron por otra puerta y el diputado Máximo Kirchner pudo así instalarse.
En los momentos más álgidos de la polémica, el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, dijo que si ese despacho tenía algún valor sentimental especial para los kirchneristas, eso podría reverse, pero tendrían que compensarlo con otras oficinas. Parece que las cosas van ahora en ese sentido.
Según pudo saber parlamentario.com, Emilio Monzó envió este jueves una nota al presidente del bloque del Frente para la Victoria-PJ, Héctor Recalde, solicitando la entrega de una serie de despachos que ocupan varios de sus miembros. Puntualmente se refirió a los número 315, 317 y 319, que ocupa la secretaria Parlamentaria del bloque, María Teresa García; el 329 de Carlos Kunkel, los número 313 y 338 donde se instaló la Sala Néstor Kirchner; y el 313 bis donde se instaló el comedor del bloque.
El presidente de la Cámara baja le da al kirchnerismo un plazo de 72 horas para que desalojen esos despachos, informaron a parlamentario.com fuentes parlamentarias.