El lunes, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentará las conclusiones del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA) con las metas de los próximos diez años. Argentina prevé alcanzar durante el próximo decenio una producción granaria de 157 millones de toneladas, frente a las actuales 100 millones, mientras que la producción de carne estaría en condiciones de incrementarse en un 70 por ciento, al pasar de las aproximadamente 3,17 millones de toneladas –bovina, porcina, aviar, ovina– a 7,7 millones. Según las previsiones oficiales, si se llevase el peso de faena a los 450 kilos –ahora está 100 kilos por debajo de ese registro–, y con una tasa de extracción del 28 por ciento, en 10 años podría alcanzarse una producción de ganado bovino de 3,8 millones de toneladas, de las cuales 2,4 millones serían para consumo interno y 1,3 millón para exportación. Así el stock ganadero sólo debería ajustarse en un 10 por ciento.
En este Plan se viene trabajando desde hace un año y medio participando de fijar esas metas 53 universidades nacionales, varios partidos políticos e incluso integrantes de las propias entidades agropecuarias.
BREVE RESEÑA
El sector agropecuario obtuvo una ganancia en el período 2002-2010 superior al 81,3 por ciento, en comparación con la convertibilidad. El estudio pertenece a un trabajo de Nicolás Arceo, titulado “La expansión agrícola en la posconvertibilidad”, publicado en la revista Realidad Económica (enero 2011). “Hay dos elementos que explican este contexto. Por un lado, el tipo de cambio multilateral es un 50 por ciento más competitivo que durante la década de 1990. Y el segundo dato tiene que ver con los altos precios internacionales, que siguen siendo elevados a pesar de los aumentos de los costos en dólares. La rentabilidad en dólares continúa siendo muy elevada”,