El Ejército israelí bombardeó anoche decenas de edificios civiles, lo que contraviene el derecho internacional humanitario, además de varias mezquitas, así como por la tarde un hospital en la localidad de Deir al Balah, en el centro, donde causó la muerte a cuatro personas.
Testigos confirmaron a la agencia de noticias EFE que no hubo que lamentar víctimas en el bombardeo a la escuela-albergue de refugiados porque el director había ordenado el desalojo horas antes debido a la situación de seguridad por la presencia sobre el terreno de las tropas israelíes. El impacto, que destruyó parte de uno de los edificios principales del complejo, se produjo cuando en las proximidades de la escuela había personal humanitario de la UNRWA evaluando la situación sobre el terreno.
En tanto, un avión de combate israelí bombardeó, sin causar víctimas, un edificio del centro de la ciudad de Gaza en el que se encuentra la sede de la televisión catarí Al Jazira y las oficinas de la agencia de noticias estadounidense AP. "Nos dijeron que fue un error, pero que en cualquier caso era mejor que no nos volviéramos a acercar", explicó uno de los periodistas que a primera hora de la mañana, y protegidos con casco y chaleco, estaban sentados frente al edificio.
Desde que iniciara su ofensiva contra la Franja el pasado 8 de julio, murieron ya cerca de 584 palestinos, en su mayoría civiles, y más de 3000 resultaron heridos. La incursión terrestre, emprendida el pasado jueves, también provocó la muerte de 27 soldados israelíes, además del desplazamiento oficial de sus hogares de más de 100.000 personas, según registros de la UNRWA.
Israel justificó sus ataques a objetivos civiles en Gaza al asegurar que la estrategia es destruir los túneles de la organización islamista Hamas. El vocero del ejército israelí, el capitán Roni Kaplan, señaló hoy que todavía "no está claro" lo que sucedió con los bombardeos que destruyeron dos hospitales y las oficinas de la televisión qatarí Al Jazira y de la agencia de noticias estadounidense AP.
En una entrevista con la cadena de televisión CNN, Kaplan aseguró que el objetivo de Israel era destruir los "23 túneles clandestinos hallados en los últimos días y que son utilizados como depósitos de misiles por Hamas". "Cuando luchas contra terroristas estás complicado, esto se hubiera resuelto antes si Hamas hubiera aceptado una tregua", consideró el vocero israelí.