Los ediles manifestaron sus inquietudes por los cables ociosos que cuelgan en la vía pública. “Sinceramente me preocupa y es la preocupación de varios vecinos que hay empresas de distinta índole que hacen instalaciones y después esas instalaciones son desafectadas por distintos motivo y quedan colocados y esto trae varios perjuicios”, indicó el concejal Alberto Armanazqui (FPV), promotor de la iniciativa
“Hay marañas de cables que son impresionantes. Generan una contaminación visual que no hay derecho a tener”, dijo el presidente del bloque de concejales del FPV, Diego Lascurain. De esa situación responsabilizó casi exclusivamente a la empresa Telecom.
“Este es un tema que viene desde hace muchos años y por lo menos hay que tratarlo para que se empiece con un retiro de todos esos cables inútiles que hay en la calle”, añadió Lascurain. Quien además dijo que “no hay que realizar un estudio minucioso” para ver a las puntas de los conductores colgando “convirtiéndose en un peligro potencial” en el caso de que estén energizados. “Uno ve los ‘chicotes’ colgados que están desconectados que no son usados que cruzan las calles. No están usándolos y sin embargo siguen”, recalcó Armanazqui.
La ordenanza N° 28960 del año 1996 establece que “los conductores se instalarán solo en la vía pública no permitiéndose el cruce aéreo sobre predios particulares a excepción de los correspondientes al servicio del propio inmueble”; “las líneas no cruzarán por balcones, ni afectarán la vista desde la ventana”. No obstante, Lascurain dijo que los cables de la empresa telefónica “cruzan por la calle en forma oblicua por cualquier lado” cuando la ordenanza establece que los conductores deben ser instalados en las esquinas.
Además apuntó que Telecom, en el 100 % de los casos de pedidos de baja del servicio, no se ocupan de los cables que quedan sin uso alguno. Y manifestó que cada frentista se conecta en forma individual a las cajas que se instalan cada cierta cantidad de manzanas. Lascurain sostuvo que los cables de las únicas empresas que utilizan el espacio aéreo (Cooperativa Eléctrica, Telecom y Videocable) son fácilmente distinguibles.
Los cables ociosos pueden terminar conduciendo corriente eléctrica, son un riesgo y un obstáculo visual y físico. “La verdad que una ciudad que tiene todas las normas y toda la intención de ser un lugar más amigable. Pero tener que soportar estas cuestiones porque hay empresas que son desaprensivas; las empresas dejan mucho que desear frente a la sociedad a la que supuestamente le está brindando un servicio”, dijo el titular del bloque.
Por su parte, Armanazqui indicó que el cableado que se va superponiendo provoca varios perjuicios. Uno de ellos es la contaminación visual. En ese sentido, hizo hincapié tanto en la empresa de telefonía como en la que presta el servicio de TV por cable. “No hace falta que yo lo diga. Transitando por la ciudad uno ve marañas de cables y muchos de ellos en desuso tanto de empresas de comunicación como de televisión”, dijo.
El artículo 3º de la resolución N° 31.222 del 99 instruye al Ejecutivo a que arbitre los medios necesarios para la creación de un cuerpo de inspectores para hacer respetar la ordenanza Nº 28960 de 1996. Además señala en el artículo 3º a las empresas telefónicas que deben “efectuar el desmonte de la vieja estructura respetando la propiedad privada y las ordenanzas vigentes”. Y en el artículo 4º a las empresas de TV por cable a “la puesta en orden la calidad, alineación y ubicación de los postes como así también la altura, ubicación y la calidad de los cables de conformidad a la ordenanza N° 28960”.
Armanazqui sostuvo que la propuesta que llevó a los demás ediles es trabajar en un proyecto de ordenanza que establezca una regularización de la situación. La comparó con la que se sancionó referente a los baldíos descuidados. “Aquellos que los propietarios no limpien, el municipio lo limpia con un costo y después va cargado en los impuestos de la tasa inmobiliaria”, explicó. En consecuencia, indicó que analizarán redactar una normativa que faculte al municipio a efectuar el trabajo para después pasarle factura a las empresas.
En tal sentido, señaló que las empresas decidieron ‘tercerizar’ el trabajo referido a la instalación de líneas. Y se cobra por metro de tendido de cable. Por eso, muchas veces ante una queja por desperfectos en la prestación del servicio, en vez de reparar la línea existente, optan por tender una línea nueva.
“Creo que por varios motivos hay que cortar con este tema y, desde el Concejo, con las herramientas que tenemos que son las legislativas, estamos tratando de revertir estas situaciones”, indicó Armanazqui.
Cableado subterráneo
El artículo 8º de la ordenanza de 1996 establece que “en el sector comprendido entre avenida Isthilart – Presidente Illía, Avenida Salto Uruguayo, calles Lamadrid, Libertad, y su continuación Scattini, los actuales tendidos aéreos deberán adecuarse a lo prescripto en el artículo 5°, (Instalación Subterránea) fijándose para ello un plazo máximo de diez (10) años a partir de la promulgación de la presente”.
No obstante, exceptuando ciertos lugares puntuales de la ciudad como los frentes de las plazas y una zona céntrica muy limitada, la norma no se cumple en ningún lugar. El presidente del bloque del oficialismo dijo que, debido al régimen eléctrico vigente, el costo que se le añada al servicio debe afrontarlo quien impone la modificación. En consecuencia, si se le obligase a la Cooperativa a enterrar los cables, los usuarios deberían afrontar el costo lo cual sería “casi imposible”.
Pero dijo además que, en algún momento, las nuevas instalaciones podrán ser subterráneas aunque reconoció que en la actualidad han cambiado mucho los conductores eléctricos. Actualmente ya no se ven los cables desnudos que conducían corriente eléctrica sino que fueron substituidos por otros más seguros como los preensamblados. “Quizás esa ordenanza pueda ser revisada en algunos aspectos”, admitió.