Las viviendas, pertenecientes a un plan del sindicato docente Agmer, están ejecutadas en un 70 %. En consecuencia, en las casas queda trabajo por delante. Aparentemente por un problema personal entre un arquitecto y personal encargado de la obra, se decidió la suspensión del personal. Monzón dijo que la decisión de la empresa fue “arbitraria” y sin notificación previa.
A los 28 albañiles hay que sumarles cuatro pintores y cuatro electricistas. En total se trata de 36 personas afectadas. Desde la Uocra sostienen que más adelante seguirán adelante con otras medidas de protesta. “Hasta que ellos nos den una respuesta favorable de reintegrar a los compañeros”, indicó Monzón.