Según las versiones policiales, los tres hombres son temidos en el lugar por haber protagonizado situaciones anteriores de conflicto con los vecinos de Nueva Vizcaya. Dicha razón es por la que nadie se anima a señalarlos directamente y tanto la policía como la justica están llevando las dos investigaciones de oficio. Una de las causas es por tenencia indebida de armas de guerra y la otra por ser sospechosos de haber atentado contra la propiedad de un establecimiento rural. Por ahora, no se pudo corroborar si los supuestos involucrados en el hecho vandálico – la rotura de silo bolsas- tendrían algún motivo de conflicto con el dueño o algún trabajador del lugar donde atentaron.
Lo que se descartó con vehemencia de parte de la policía fue que el hecho estuviera relacionado con cuestiones en el marco de disputas políticas e ideológicas. Dicha versiones mal intencionadas se echaron a correr desde algunos medios y redes sociales que sugerían, incluso aseguraban, que este tipo de atentados a la propiedad privada se debían a la confrontación por parte de una oposición radicalizada y un sector del campo contra el gobierno nacional.