Mañana, los propietarios se van a poner en contacto con Lafourcade, quien tendrá en sus manos un nuevo informe de la policía respecto de quienes se han quedado en la zona debido a que algunos se han ido y otros han ocupado sus lugares.
Desde el viernes, la Policía está identificando a los ocupantes del terreno. “No es tan fácil que de un día para el otro se tiene a todas las personas identificadas que son las que están usurpando para pedirle al juez el desalojo”, explicó. Una de las dificultades es constatar que sean las mismas personas quienes están acampando en el lugar. Para ello, se requiere que no ingrese nadie más. “Son muchos y han ido variando los informes de la policía”, dijo. Pero no hay efectivos suficientes como para poder cumplir con la orden. “Tendrían que dejar de vigilar la mitad de la ciudad y la verdad es que no podemos dejar de ver esa realidad”, señaló.
Una vez que el propietario acredite la tenencia de las tierras, desde la Fiscalía pueden comenzar a imputar a los ocupantes. “Se las cita y se les imputa el delito”, manifestó. Una vez concluido ese trámite, el propietario puede pedir una audiencia al juez de garantías para que éste último ordene el desalojo a la fuerza policial. “Es lo más probable y la Policía verá como la cumple”, dijo Lafourcade, aclarando que llegado a ese punto, la fiscalía ya no interviene dado que la causa está en manos del juez.
Lafourcade estuvo el viernes y el domingo y constató la situación in situ. “Observé que seguían distintos grupitos de personas. Habré visto siete y diez grupos de personas; tres o cuatro carpas y otra gente que tenía prendido fuego. Esta todo estaqueado y medido”, señaló el fiscal. Al mismo tiempo, aclaró que los grupos se van moviendo dentro de los mismos terrenos.
Por último, el fiscal sostuvo que desconocía que actividades está llevando a cabo la municipalidad sobre el tema. “No es policía ni se dedica a la investigación de delitos. Está para otras cuestiones”, dijo.