El secretario de la Producción, Roberto Schunk, recordó que la emergencia había sido dictada hasta el 30 de junio por decreto Nº 20/2009. Esta nueva norma prorroga desde el 1º de julio hasta el 31 de diciembre de 2009 el estado de emergencia y/o desastre agropecuario para los productores agrícolas comprendidos en aquella norma. “La decisión de prorrogarla se adoptó en razón de que la situación climática no evolucionó como se esperaba desde febrero a la fecha, lo cual se reflejó en los bajos rindes del sorgo y de la soja, tanto de primera como de segunda”, comentó.
Hace unos días el gobierno provincial y las entidades rurales que integran la Mesa de Enlace provincial dialogaron sobre la prórroga de la emergencia agropecuaria en una reunión que mantuvieron representantes de Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), la Federación de Entidades Cooperativas (FEDECO), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Federación Agraria Argentina (FAA) con el ministro de Economía, Diego Valiero, y el secretario de la Producción.
En este marco, se dispone que la Dirección General de Rentas conceda una prórroga para el impuesto inmobiliario rural y subrural estableciendo la fecha de pago durante el mes de marzo de 2010. La medida incluye el pago anual y/o los anticipos de ese gravamen con vencimiento en el período de vigencia de este decreto.
Urribarri señaló que “el gobierno una vez más manifiesta comprensión de la situación y accede a prorrogar la emergencia agropecuaria habilitando así una serie de diferimientos y mecanismos de ayuda a los productores de la provincia”. Además dijo que está “al servicio de los productores” y aseguró que “estas situaciones difíciles se van a superar y hay que prepararse para aprovechar lo mejor posible las oportunidades de las próximas campañas agrícolas”.
“Luego de los fenómenos climáticos el sector debe recomponer su capital de cara a las próximas campañas y el diferimiento de impuestos tiende a ayudar en ese sentido”, expresó el mandatario.
Schunk se refirió a las dificultades del sector para sobrellevar las significativas pérdidas de la actividad ganadera, en términos de mortandad de animales y caída de la productividad. “Los productores vieron aumentar sus gastos por la necesidad de comprar alimento para el ganado, lo que impidió la plena recuperación financiera del productor afectado, de la que se hace eco el gobierno provincial al igual que lo hizo anteriormente”, agregó.
El gobierno provincial viene aplicando distintas políticas para el sector productivo: subsidios para alimentación de abejas para los apicultores, la entrega de créditos solidarios a tamberos y pequeños ganaderos, los aportes no reintegrables a arandaneros, citricultores y la nueva línea de seguro multirriesgo para los productores de trigo, entre otras medidas.