Arroyo describió como funcionó el Plan, que ya financió 33.800 proyectos e involucró a 425.000 personas, hasta la fecha: “un conjunto de emprendedores se asociaban, armaban un proyecto, e iban a Buenos Aires, allá se evaluaba, se aprobaba y luego regresaba; ahora transferimos los fondos directamente al Gobierno provincial”.
De aquí en más, la provincia deberá evaluar la solidez del proyecto y apoyarlo financieramente. El cambio apunta a lograr mayor celeridad en la aprobación de los proyectos, además de adecuar el plan a los lineamientos de la política productiva en cada jurisdicción.
El anuncio de la descentralización fue el paso inicial de unas jornadas de trabajo que prevé encuentros con delegados de distintas entidades que integran los consejos consultivos y funcionarios del área. Además, tiene previsto hoy intercambiar pareceres con unos 60 intendentes.
En la reunión quedó en claro que el lunes próximo, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, recorrerá barrios de Concordia que, al parecer de Busti, “está cambiando porque se está diversificando productivamente, cuenta con una obra pública que no tenía y se está promoviendo el turismo”.
La descentralización de fondos tiene, en rigor, tres fases: a) subsidios unipersonales por hasta 1.500 pesos; b) subsidios asociativos por hasta 15.000 pesos y, c) microcréditos por montos superiores a los 15.000 pesos.
En ese sentido, Arroyo llamó la atención sobre aportes realmente importantes como “4 millones de pesos puestos en créditos para la producción citrícola en Monte Caseros o 3 millones para una producción tabacalera que reúne a 300 tucumanos”. Fue entonces cuando refirió que con el Gobierno entrerriano “estamos trabajando para apoyar experiencias en Concordia”.
Para Arroyo, “la mayoría de los pobres en la Argentina son pobres porque no les alcanza la plata y la forma de aumentar los ingresos es mejorar la calidad de la producción: pensamos que si alguien produce con calidad vende, si vende gana más plata y, si gana más plata, deja de ser pobre”. En este sentido, insistió en que con la implementación del nuevo sistema se intenta evitar “las modas y las superposiciones”, para lo cual será tan importante la evaluación en sí como las tutorías.