Lo novedoso de la norma, que tuvo media sanción el martes 20, es el reconocimiento a los empleados varones del derecho a una licencia por paternidad, con goce de haberes, de hasta 10 días corridos desde el momento del nacimiento de su hijo o hija.
El artículo 15º de la ley establece ese beneficio, y además incluye igual licencia para el empleado público varón al “que se le haya concedido la guarda con fines de adopción de un niño de menos de 12 años”. En los casos especiales de niños o niñas que nacieran con algún tipo de discapacidad, la licencia se extenderá hasta 30 días corridos; también contempla 10 días corridos en caso de fallecimiento del bebé durante el uso de la licencia, “entendiendo que el duelo no sólo es de la madre, sino también del padre”. En caso del fallecimiento de la madre en el parto o como consecuencia de éste, el período de licencia se extenderá hasta 90 días corridos.
Actualmente la licencia por maternidad es de 45 días antes y después del parto para asegurar la salud de la embazada y del feto. Cuando finaliza aquélla, otorga dos horas por día durante 90 jornadas para amamantar al bebé. La nueva norma amplía este último período prolongándolo a 180 días, de acuerdo con las prescripciones de los pediatras y de las campañas de promoción de la lactancia materna que recomiendan este tiempo para amamantar. En cambio, el padre tiene sólo dos días para realizar los trámites de inscripción y demás.
Grimalt destacó que “esto es importante porque hasta ahora no se contemplaba este otro rol vital que tiene el padre cuando tiene que hacerse cargo de un nuevo hijo o hija. O sea, el rol del varón estaba reducido al lugar del que hace los trámites en la obra social y en el Registro Civil. Así salía de la escena y sólo quedaba la madre con el hijo”.
Cambio de roles
Esta iniciativa, que pone en un pie de igualdad efectiva a hombres y mujeres, sólo tiene su correlato en Santa Fe, mientras que en la Nación se está estudiando su tratamiento parlamentario. “Desde el punto de vista de avanzar en el cambio de roles que están asignados al interior de la familia, la licencia por paternidad ayudará a que se modifique que la mujer únicamente es la responsable de la crianza de los hijos y el varón el responsable de traer el dinero para su crianza”, opinó la legisladora.
En ese sentido, contextualizando el problema desde la visión de la perspectiva de género, dijo: “Sabemos que esta situación hace que muchas familias establezcan roles de jerarquía donde el varón, por tener esa exclusiva responsabilidad de llevar el dinero a la casa, sea el que posee mayor relevancia dentro del grupo familiar”.
Desde su activa militancia en el movimiento de mujeres, Grimalt afirmó: “Estoy convencida de que hay que generar al interior de los vínculos que se crean en la familia y en la pareja distintas modificaciones que lleven a un plano de igualdad. Por eso es muy potente que el varón se haga cargo de su paternidad desde otro lugar, y no desde el que lo ubica como proveedor en un segundo lugar”.
En ese sentido expresó: “Me parece que es un hecho para destacar, porque hasta ahora teníamos el viejo concepto que un recién nacido exclusivamente necesitaba la atención de la madre. Este concepto reduce la atención del niño o niña al aspecto material que implican el amamantamiento o darle los primeros cuidados”.
Giro
En un giro cultural de la experiencia de la maternidad y la paternidad, Grimalt opinó que “hay un aspecto muy importante, que hoy no deja ninguna duda, que tiene que ver con la cuestión afectiva durante los primeros días de vida en los que la presencia del padre y de la madre son vitales para, cuando se es adulto, poder enfrentar los diferentes conflictos y problemas que tiene la vida”.
También remarcó la importancia de que el Estado tenga en cuenta estos aspectos y asuma un compromiso efectivo con la situación otorgándole la licencia por paternidad a los varones.
Otro aspecto que destacó la legisladora es que la implementación de la ley no implica una erogación significativa para la administración provincial, y que los períodos de licencia que establece la norma no perjudicarán los que contemplen mayores derechos, que por convenios especiales, logren otros dependientes del Estado como docentes, judiciales, legislativos y municipales.
Por último, Grimalt expresó que se ocupará personalmente de dialogar con legisladores del Senado para que traten la ley en las primeras sesiones de 2006. “Si esto es así y, como creo, el Senado la aprueba, tendremos para marzo una ley de aplicación inmediata y sin complicaciones que beneficiará a los agentes públicos que estén por ser padres en esos días”.
Algunos puntos de la iniciativa
• Los padres tendrán derecho a hasta 10 días de licencia con goce de haberes desde el nacimiento del hijo.
• El mismo derecho tendrán aquéllos que hayan adoptado un niño.
• Tendrán 30 días de licencia si el niño naciera con alguna discapacidad.
• Después de la licencia por maternidad, la madre tendrá libres dos horas por día durante seis meses para amamantar al bebé.
• El padre tendrá 10 días corridos en caso de fallecimiento del bebé durante el uso de la licencia.
• En caso del fallecimiento de la madre en el parto o como consecuencia de éste, el período de licencia se extenderá hasta tres meses.