Un análisis realizado por los legisladores del centenario partido arroja que el presupuesto 2011, como los anteriores, “convalida la subordinación política al gobierno central en el marco de la profunda crisis del federalismo fiscal”. En tal sentido, remarcaron que el presupuesto se encuentra sujeto a las previsiones del presupuesto nacional con una inflación del 8,7%, “notoriamente inferior a estimaciones privadas y a la verificación práctica que todos los entrerrianos hacen cuando van a hacer sus compras”.
Además, señalaron que se trata de un presupuesto que: “más allá de anuncios propagandísticos dirigidos a instalar la campaña por la reelección del gobernador, no es la expresión financiera de un verdadero plan estratégico de desarrollo sostenible tendiente a aprovechar las extraordinarias condiciones macroeconómicas que el mundo le ofrece a nuestro país y a nuestra provincia”.
Tal es así que los diputados aseguraron que hay un incremento notorio del gasto, del déficit y del endeudamiento público, “sin que ello se trasunte en una mejora de la eficiencia y la eficacia del funcionamiento del Estado; mejores servicios de salud, educación, vivienda, seguridad y justicia”.
Con relación a los ingresos de los trabajadores del Estado, AGMER ha denunciado que “ni siquiera se prevé una actualización de los salarios que se ajuste a la pauta inflacionaria sobre la que elaboran las previsiones presupuestarias”.
Además, los legisladores recalcaron que si bien se anuncia con una previsión de inversión record para los gastos en bienes de capital, se trata de una falacia y un engaño dado que “en los últimos años se verifica una constante y sistemática subejecución de dichos gastos, acompañada de una sobreejecución de los gastos corrientes”.
Por ejemplo, en 2009 sólo se ejecutó el 51% de los gastos de capital, y el 46% del rubro construcciones. “De la ejecución del presupuesto 2010 al 30 de septiembre de 2010, se proyecta una ejecución de sólo el 22% para este rubro en el año en curso”, indicaron.
Al igual que en presupuestos anteriores, criticaron que se incluya una “excesiva y arbitraria” delegación de facultades al Poder Ejecutivo, que “desnaturaliza el verdadero carácter de una ley de presupuesto y lo transforma en una verdadera ficción, que pondrá en manos del gobierno la posibilidad de utilizar abusiva y discrecionalmente recursos públicos en un año electoral”.