Previo a la entrega, los chinos fueron revisados por un médico. “Estaban en buen estado de salud cuando ingresaron a la Prefectura y obviamente cuando se fueron, como tiene que ser”, señaló Bonifacini. Tenían celulares, dinero y ropa en un bolso. “Eran como un turista más”, agregó.
Los asitáticos había ingresado en forma irregular también al vecino país. En tal caso, se presentó un problema: la constancia que acreditasen que había cruzado por el territorio además del haber sido sorprendidos en medio del río fronterizo. Los ciudadanos asiáticos habían ingresado por vía aérea a Uruguay y luego en micro hasta Salto. Entre las pertenencias tenían boletos de colectivo que acreditaban el viaje que habían efectuado entre la capital de Uruguay y Salto.
El domingo a la madrugada, a la altura del kilómetro 345,6 del río Uruguay, en inmediaciones de la Cantera Scébola, personal de Prefectura sorprendieron a los inmigrantes de nacionalidad china, provenientes de una comunidad ubicada al sur del país, que llegaron desde el Uruguay en una embarcación. Se dirigían al acceso del camping de La Tortuga Alegre, donde había un furgón con chapa patente uruguaya, que al parecer iba a trasladarlos.
Durante la estadía, las autoridades entablaron diálogo mediante traductores chinos y personal que habla inglés dado que uno de los inmigrantes furtivos también entendía el idioma. Explicaron que eran ciudadanos de origen humilde, de oficio albañil o vendedor de ropa, y venían a Argentina (específicamente Buenos Aires) en “busca de un futuro mejor”, dijo el prefecto.
El único antecedente data de hace cuatro o cinco años atrás. Mujeres y varones provenientes del mismo país habían intentado cruzar pero Prefectura los detuvo. A diferencia de este caso, el ingreso a Uruguay había sido legal.
En la zona donde fueron sorprendidos, cerca del balneario La Tortuga Alegre, Prefectura vigila constantemente. “Nosotros tenemos cámara de visión nocturna y los encontramos a las dos de la mañana”, señaló Bonifacini. No obstante, señaló que extremarán los patrullajes dado que “hay una red clandestina que se dedica a captar gente desde diferentes países y hacer ingresar a estas personas sin pasar por los controles reglamentarios”.
“Esta situación nos ha alertado a todos”, dijo más adelante el prefecto en referencia a las demás fuerzas de seguridad. “Se ha intercambiado información para extremar cada uno las medidas de seguridad”, indicó. En referencia a Prefectura, admitió que es dificultoso patrullar debido a la cantidad de meandros que tiene el río Uruguay. “Pero de eso se trata, de luchar permanentemente para evitar este tipo de hechos delictivos”, señaló