El objetivo de ambos gobiernos es llegar el viernes a un preacuerdo entre los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países para que, en la Cumbre del Mercosur que se celebrará en San Juan el 3 de agosto, los presidentes Cristina Fernández y José «Pepe» Mujica puedan sellarlo con sus firmas.
«La solución al diferendo con los hermanos uruguayos pasa por darle a la ciencia el rol protagónico en el control sin limitaciones», expresó Timerman en la red social twitter. Sin embargo, según trascendió, la Argentina reclama un control interno de la pastera Botnia -de ahí las palabras “sin limitaciones del canciller-, pero Uruguay lo rechaza y pide un monitoreo integral del Río Uruguay.
La reunión de ayer comenzó minutos después de las 10 en lo que en el pasado fue la residencia de los Anchorena. El tiempo pasó y los cancilleres decidieron, alrededor de las 13, almorzar en el lugar, tras hacer al menos dos cuartos intermedios.
Sin embargo, al percibir que las diferencias no iban a saldarse en una sola jornada, en las primeras horas de la tarde -tras más de seis horas de negociaciones- las autoridades de ambos países decidieron hacer un impasse hasta el viernes, que en la Página de Presidencia de Uruguay fue explicado como un “período de reflexión” para “estudiar las propuestas presentadas por las partes durante la reunión”.
En el encuentro de ayer, Timerman estuvo acompañado por el vicecanciller, Alberto D’Alotto; la consejera legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerutti, y el delegado argentino ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), Hernán Orduna. Asimismo, Almagro concurrió con el ex embajador en Argentina y actual jefe de Gabinete de la Cancillería, Francisco Bustillo; por el embajador itinerante Julio Baráibar y por el nuevo embajador uruguayo en Argentina, Guillermo Pomi.
En Uruguay, Cristina y Mujica habían acordado que los equipos técnicos trabajen durante poco menos de dos meses. Pocos días después, en la madrugada del 17 de junio, la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú decidió por escaso margen suspender por sesenta días el corte del Puente General San Martín, una medida de fuerza finalmente levantó dos días después luego de que los vecinos la mantuvieran firme desde noviembre de 2006.
Los avances en la negociación parecieron estancarse cuando renunció a su cargo el entonces canciller argentino Jorge Taiana, uno de los impulsores del acuerdo con Uruguay. Entonces, se habló de incluir a Brasil en el monitoreo. Sin embargo, su reemplazante, Héctor Timerman, le presentó a Uruguay un plan de monitoreo, una semana después de asumir en su cargo, el 29 de junio.
La propuesta argentina fue trabajada con un contingente de diez asambleístas en una reunión en la que dieron su aval, pero pidieron estar incluídos en el monitoreo. Pero tras el partido de futbol que Uruguay perdió con Holanda en el?Mundia, Almagro acercó al edificio de la calle Arenales del Ministerio de Relaciones Exteriores una contrapropuesta, en una visita de la que no trascendieron detalles.
Las negociaciones por el diferendo creado a partir de la instalación de la pastera UPM (ex Botnia) sobre el Río Uruguay comenzaron a destrabarse a partir de la asunción de Mujica como presidente charrúa. Fue así que, antes y después del fallo de La Haya, los mandatarios mantuvieron dos reuniones en Buenos Aires y una en la ex Banda Oriental, en las que Argentina avanzó en el levantamiento del corte y Uruguay en no vetar la candidatura de Néstor Kirchner en la Unasur.