en una entrevista concedida a CN23 que reproduce Pagina 12, Zaffaroni puso un marco histórico para responder la pregunta de si hay que democratizar al Poder Judicial. “Hay una vieja discusión que se remonta a los años ‘30”, señaló. “Cuando el presidente Roosevelt asume en medio de una crisis, sanciona una serie de leyes para poner en funcionamiento el New Deal, o sea un Estado medianamente social con un cierto intervencionismo económico. La Suprema Corte de los Estados Unidos, en su mayoría integrada por jueces nombrados por los republicanos, le declaran inconstitucionales todas las leyes. A Roosevelt se le ocurre aumentar el número de jueces de la Corte –nada es original en el mundo–; el Senado le dijo que no y realmente no pudo poner en funcionamiento el New Deal hasta que algunos cánceres oportunos generaron vacantes y pudo llenar con otros jueces la Corte. Eso generó un debate sobre si un poder que no es elegido directamente por el pueblo puede obstaculizar a un poder que es mayoritariamente elegido por el pueblo. Ese es un debate eterno que tenemos”, reseñó.
Luego apuntó que “en rigor de verdad, hay que tener bastante cuidado. Sí, hay que democratizarlo, pero el propio Poder Judicial tiene que tener cuidado de no ocupar el espacio de los otros poderes”.
Vinculado con el tema, Zaffaroni volvió a defender las ventajas de un sistema parlamentario. Dijo que para que un poder no ocupe el espacio de otro, están los límites de la Constitución nacional. “El control de constitucionalidad que nosotros (el Poder Judicial) tenemos es un poco problemático porque es un control difuso. Es un control que puede ser muy molesto pero a la vez es débil. Es débil porque la ley declarada inconstitucional, incluso por la Corte Suprema, sigue vigente: la declaración de inconstitucionalidad sólo sirve para ese caso y nada más. Si tuviésemos un tribunal constitucional… una institución clásica del sistema parlamentario, él se expediría sobre si las leyes son o no constitucionales. Eso acá no lo tenemos.”
Por otro lado, calificó de “grave” el exceso de medidas cautelares que se están dictando en los últimos tiempos. Zaffaroni señaló en ese sentido que “hasta hace unos años obtener una medida cautelar en derecho administrativo era muy raro, hasta que vino el corralito y se produjo una inundación de cautelares”.
“A veces tengo dudas si estamos aplicando derecho de fondo, si estamos aplicando dos o tres artículos del procedimiento, y si nos remitimos a un derecho cautelar.”
Para Zaffaroni, el debate es “bienvenido”. “Lamentablemente, se ha discutido poco lo que es la ingeniería de la justicia”, observó. En ese marco, dijo que el Consejo de la Magistratura –creado en 1994– “vino decayendo y decayendo, y actualmente se ha trabado. Hay que tener mucho cuidado de no generar un Poder Judicial con un sistema de control que pueda obstaculizar una administración, impedirla o paralizarla”.