El problema es mayor para Uruguay que para Argentina. En el vecino país estuvieron en funcionamiento las centrales térmicas de Punta del Tigre y Batlle y Ordoñez y aseguran que no se importó energía desde Brasil, ni se utilizaron las represas sobre el Río Negro.
Para el gobierno uruguayo uno de los principales objetivos es eliminar el petróleo de la matriz de generación de energía eléctrica para el 2015 y apostar a la producción de energías alternativas.