“Los que vinieron no eran vecinos. Eran claramente conocidos militantes que vinieron a ejercer presión. Estaban donde se ubica el público, arriba y abajo”, dijo la edil del PJ. “Después nos enteramos que estuvieron todo el tiempo agrediendo a la gente que estaba ahí; algunos eran compañeros que habían ido a presenciar la sesión. Estaban todo el tiempo tirando como chicanas, diciendo ‘negros peronistas’, esperando que haya una reacción”, señaló la edil.
De hecho, mencionó que vinieron algunos vecinos auténticos autoconvocados por la suba de las tarifas pero se fueron por el clima “bastante pesado” que había. En el cuarto intermedio, Luciano Dell´Ollio (JxC) preguntó si querían que se desalojase el recinto. “Dijimos que no, que estamos en democracia y tenemos que trabajar con el público presente. Queríamos que estén y pudieran escuchar”, fue la respuesta desde el bloque del oficialismo, dijo Villalba.
“Desde un primer momento el bloque empezó a ser agredido con gritos, insultos por personas identificadas con el partico político de Cambiemos. había mucha gente y eran pocos los que gritaban, pero con una saña y una premeditación porque eran direccionados hacia nosotros los insultos y sin fundamentos”, recalcó Etchepare. Y a la salida nuevamente fueron blanco de invectivas. “Pedimos al personal que no actué y a nuestros compañeros que vinieron a escuchar que no intervengan para no generar un clima de caos de violencia”, sostuvo.
“Interrumpían todo el tiempo con gritos. ‘Ladrones’, ‘Chorros’, ‘Hace mucho que gobiernan y ahora se acuerdan del hambre’, No podemos pagar’, ‘Delincuentes’. Tienen el discursito armado y cuando le preguntás porque no te saben dar explicaciones; es el discurso que los medios hegemónicos le metieron en la cabeza”, dijo Villalba a Radio Ciudadana (FM 89.7). En cambio, cuando exponían los ediles de la oposición había silencio en la sala de sesiones. “Nosotros demostramos respeto en todo momento, pero desde la otra parte no pasó igual”, indicó.
Respecto de la reivindicación del Terrorismo de Estado, Villalba indicó que se trata de un episodio “tristísimo”. “Son cuestiones que todavía quedan y que tenemos que trabajar y mirarnos todos como sociedad que es lo que estamos haciendo. La violencia nunca es el camino”.
“Algo que jamás avalaría es la violencia, bajo ningún concepto. Me parece que todos somos ciudadanos somos personas de bien y adultos que podemos manejarnos a través del diálogo. Nuestras expresiones las hicimos en el recinto y fuera del recinto decidí no responder a ningún tipo de agresión porque entiendo el malestar del a gente, pero esto me parece que fue armado”, dijo por su parte Lía Solís (PJ).
Un proyecto ‘inviable’
Villalba aclaró que no rechazaron un proyecto de la oposición, sino que en realidad no podían aprobar un proyecto sin ninguna viabilidad. “Era un engaño”, dijo. Por ejemplo, mencionó que le artículo 1º del proyecto contemplaba retrotraer los porcentajes de la tasa a los valores de 2019. Pero lo que subió fue el avalúo inmobiliario. En caso de aprobar la reducción del porcentaje de la tasa y dejar el avalúo fiscal sin modificar, el importe sería prácticamente el mismo. “No es iba a ver reflejado en la factura del contribuyente”, mencionó Villalba a DIARIOJUNIO.
La edil dijo que el proyecto fue redactado sin haberse reunido ni una sola vez con el personal de Obras Sanitarias. Por ello, concluyó que fue realizado con pleno desconocimiento y que más bien se trató de una “puesta en escena”. También cuestionó el artículo que plantea instar al Enhosa (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento) presidido por el intendente de licencia, Enrique Cresto. “No podemos desde el legislativo ‘instar’ al Ejecutivo porque son poderes diferentes”, indicó.
En tanto, Etchepare mencionó que nunca tuvieron una reunión previa son sus pares de la oposición. Lo único que sabían era que el concejal Felipe Sastre pedía a los vecinos que lleven la factura que él se iba a ocupar. Y, además, al igual que Villalba, sostuvo que la iniciativa planteada no tenía incidencia alguna en caso de ser refrendada por el Concejo.
Pero cuando presentaron el proyecto, el martes pasado, de inmediato el Ejecutivo dio la orden de tratar el tema el viernes dado que “es un tema sensible y la gente está preocupada por los aumentos”, dijo Etchepare.
El edil dijo que si bien la tasa se incrementó un 35 % como en todas las ciudades (“Concordia es una de las ciudades donde menos aumentó: en Chajarí aumentó un 41 %, Villaguay, en Victoria el 50 %, Ramírez el 60 %, los municipios de Cambiemos aumentaron mucho más que nosotros”, dijo el concejal) el aumento real es, por un lado, el recargo por mora. “Se tomó la decisión de que aquellas personas que hace mucho tiempo que no cumplían con el pago del impuesto, hacer una diferencia con los ciudadanos que cumplen y hacen un esfuerzo todos los meses”, dijo. Y, por el otro, la falta de medidores. “El tema de la mora es para que los vecinos se acerquen para hacer un plan”, señaló.
Pero el proyecto fue desaprobado porque “no representaba ningún beneficio”. “Para nosotros fue una estrategia política para generar confusión en la ciudadanía”, dijo el edil. Además, dijo que había cuestiones presupuestarias en juego. “Esto toca el presupuesto directamente. Si tocamos el presupuesto tenemos que ver, por otro lado, como financiamos lo que se propone porque toda institución tiene un presupuesto del cual dependen los sueldos y la atención de los servicios”, acotó. Etchepare dijo que, en lugar del retrotraer la tasa, se debe trabajar en el recargo por mora. Y en la instalación de los medidores.
Para Solís (PJ), el proyecto fue armado a las apuradas. “Tenemos que hacer propuestas que sean viables y que sean coherentes”, dijo. “Tampoco podemos desfinanciar al Estado prácticamente con una mentira. Retrotraer la tasa no traía ningún beneficio para la gente”, dijo. Por ello, reclamó a la oposición que realicen planteos de una manera consciente y responsable. “Que puedan dar una solución real”, indicó. “Esta no era viable ni económica, ni jurídicamente, ni legalmente”, indicó.
Al mismo tiempo, sostuvo que lo que deberían haber hecho es enviarla a comisión para trabajar en conjunto. Incluso, recordó que están trabajando en un proyecto para que Obras Sanitarias pueda hacer convenios con sanitaristas matriculados, en caso de estar sobrepasados de trabajo, para colocar los medidores. Pero ofreciendo sus servicios a un mismo valor y no como sucede actualmente con la disparidad de precios existente. “Van desde los $ 2.000 a los $ 9.000”, dijo.
Asimismo, Solís señaló que también son conscientes de que la sociedad no puede aguantar tantos “impuestazos”. Pero, a renglón seguido, dijo “Impuestazos eran los de Macri que todas las semanas nos subían los combustibles, la luz, y los vecinos “tienen que entender que éste es un servicio y como les pasa a los vecinos de Villa Zorraquín o de Villa Adela, las cooperativas, sino pagas el agua, te la cortan”.