El motivo de las medidas de bioseguridad, aislamiento y distanciamiento social no parecen convincentes dado que hay sobradas muestras que la cuarentena ya no es tal en la Argentina y también sobran ejemplos de ciudadanos argentinos que hacen de su libertad individual una bandera inclaudicable, a pesar del riesgo para la salud pública y el bienestar general sin que tengan por ello consecuencias al respecto.
Sin embargo, las ventajas fiscales tienen otro color: La publicación inglesa destaca la iniciativa del gobierno uruguayo de reducir el valor de la propiedad que una persona debe comprar para calificar para la residencia: se pasó de USD 1,7 millones a USD 380.000. En ese sentido, destaca que para los dueños de negocios, la inversión mínima se redujo de USD 5,5 millones a USD 1,7 millones. Y añade que la moratoria fiscal de cinco años para ambos tipos de recién llegados se amplió a diez.
De esa manera, los extranjeros ya no necesitan pasar seis meses al año en Uruguay para calificar para la residencia. A partir del 1 de julio la estancia mínima es de 60 días. Los cambios fueron aprobados en agosto por la legislatura.
The Economist afirma que la gestión de Uruguay del Covid-19 puede haberse convertido en un atractivo todavía mayor. En dicho punto, destaca que Uruguay tiene la tasa de pruebas más alta y la tasa de mortalidad más baja de América Latina al tiempo que agrega que en Argentina, los casos registrados y las muertes están aumentando.
Con 3,5 millones de habitantes en un territorio aproximadamente del tamaño de Inglaterra, Uruguay necesita más gente, según el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou.
En tanto, The Economist remarcó que la tasa de fecundidad de menos de dos hijos por mujer se encuentra entre las más bajas de América Latina.
“La proporción de personas mayores de 60 años se encuentra entre las más altas. Los inmigrantes que compran propiedades pueden impulsar la economía al fomentar la construcción. A la larga ayudarán a pagar el estado del bienestar, uno de los más generosos de la región”, detalló.
Para la publicación británica, Lacalle Pou quiere gente de todas partes del mundo, pero su principal campo de reclutamiento es Argentina, cuya población es 13 veces mayor que la de Uruguay.
No obstante, afirmó que el gobierno de Alberto Fernández está dificultando la vida de los ricos. “En diciembre de 2019 impuso un impuesto anual de hasta el 2,25% sobre los activos mundiales de ciudadanos y residentes. El Congreso está contemplando un impuesto adicional sobre las fortunas de más de USD 3 millones. Tales huevos de nido estarán seguros al otro lado de la frontera”, aseguró.
También consideró que el gobierno argentino está tratando de frenar el éxodo con un decreto que dice que los argentinos que se reubican por motivos fiscales deben vivir en sus nuevas residencias durante al menos seis meses al año. Y que se les permitirá pasar solo 90 días al año en Argentina.
Según The Economist, a pesar de esas restricciones, unos 20.000 argentinos habrían solicitado cruzar el Río de la Plata este año.