La última vez que se vio un precio similar al pagado ayer en la Bolsa de Chicago fue el 4 de mayo de 2009, cuando cerró en 409 dólares, mientras que el piso lo marcó el 3 de marzo del mismo año, al cotizar en u$s299, lo que marcaría una suba del 36 por ciento. Además, es la posición más alta de todo el 2010.
Los motivos del alza siguen siendo los malos pronósticos de sequía en Sudamérica (Brasil tendría 60 días de seca); heladas en Canadá, que podrían haber dañado la canola inmadura, y también bajas temperaturas en China.
Pero a esto se suma la suba del petróleo y, en especial, la mejora del euro frente al dólar. Esto hace que mejore la capacidad de los mercados europeos –y en particular de los chinos–, que son netos importadores del poroto, con lo cual se les abaratan las compras.
En el mercado local la oleaginosa no reflejó el comportamiento alcista del mercado externo de referencia ante la mayor tranquilidad que mostraron los compradores locales, que desde temprano ofrecieron pagar los mismos valores que la jornada anterior.
Según el informe de la Bolsa de Rosario, las fábricas de San Martín, Timbúes, San Lorenzo, VGG, Ricardone, Gral. Lagos y San Jerónimo pagaron $1.080 por la soja con descarga inmediata, mientras que en Junín la oferta quedó a $1.040.
Venta. Pero frente a estos niveles de precios sólo se habrían negociado 5.000 toneladas, lo que habla que todavía hay soja en el campo por vender. Distinta es la situación de los productores norteamericanos, donde los exportadores vendieron 226.000 toneladas de soja estadounidense a China para entregar en el 2010/ 2011.
Al 15 de septiembre la Dirección de Mercados Agroalimentarios del Ministerio de Agricultura registra que ya se vendieron 43,9 millones de toneladas de un total de 55 millones, lo que significa que hay almacenados en los silos-bolsas cerca de 11 millones de toneladas.
Además, Agricultura destacó que entre la exportación y la industria tienen todavía 4,3 millones de toneladas que esperan precio. Así, el total aún sin vender asciende a 15,3 millones de toneladas que si se liquidaran hoy mismo significarían ingresos por u$s6.227,1 millones, de los cuales el campo se llevaría u$s4.054,5, es decir, un 65% del total, mientras que el resto quedaría, vía impuestos, en las arcas del Estado, consigna BAE.
Futuro. Un motivo que habla a las claras de la buena situación por la que pasa la soja tiene que ver con el último informe de la USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), que proyectó que en el ciclo 2010/2011 China importará 55 millones de toneladas de soja, contra las 52 millones que había estimado en agosto, marcando un alza de un 5,8 por ciento.
También prevé un aumento para la cosecha norteamericana al pasar de las 94,7 millones de toneladas a 93,4 millones del informe de hace un mes.
Por el lado de la oferta sudamericana (Brasil y Argentina), la USDA siguió manteniendo una previsión de caída, con lo cual no hubo cambios: 65 y 50 millones de toneladas, respectivamente.
Una explicación de la baja encuentra respuesta en el clima. Hasta el momento, la mayoría de los estudios privados habla de que la siembra de soja de la próxima campaña se mantendría en los 19 millones de hectáreas, pero no así su producción. Esto se debe a la llegada de “La Niña”, un fenómeno climático asociado por lo general con déficits hídricos.
Al respecto, Gustavo López, director de Agritrend, adelantó que frente a esta situación climática “no se estaría repitiendo la supercosecha actual”.
Ya el Índice Comercial (ICom) elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señaló que el precio promedio de los granos es inferior al pagado el año pasado, pero éste no se sintió en la liquidación de divisas de los industriales de oleaginosas y exportadores de cereales, que hasta julio desembolsaron al mercado u$s2.560,2 millones, demostrando un ascenso de 88,4% respecto del mismo período del año pasado, cuando se liquidaron 1.358,5 millones de dólares.