En ese encuentro, el oficialismo apuró más de lo esperado el debate ya que la oposición denunció sus diferencias a la estrategia legislativa del kirchnerismo y abandonó el encuentro.
“El escenario de conflicto, de confrontación al Gobierno, impide al oficialismo conseguir consenso” luego de la nueva composición del Senado, reconoció Pichetto, al término del encuentro.
La ausencia de un dictamen en minoría acortó los plazos y las exposiciones en el plenario debido a que si bien estuvieron presentes funcionarios del Gabinete presidencial se evitó la concurrencia del ministro del Interior, Florencio Randazzo.
“Tuvimos dictamen del plenario y el miércoles próximo estamos en condiciones de llevarlo al recinto”, afirmó el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Fernández.
El mismo día del encuentro de las tres comisiones, el Ejecutivo difundía en el Boletín Oficial su decisión de extender hasta el 10 de diciembre con el único objeto de brindar el paraguas legislativo necesario para que la saliente composición del Senado decida sobre el último de los proyectos oficiales.
La avanzada kirchnerista generó fuertes críticas en sectores de la oposición que, sin embargo, en la Cámara baja habían respaldado la reforma electoral. “Es un disparate y es inaceptable sacar la reforma política a los empujones, sin apoyo de la oposición”, se quejó el senador socialista Rubén Giustiniani.
Por su parte, el titular de la UCR, Gerardo Morales, dijo que no aceptarán “que se trate una reforma electoral sin consenso”, y propuso al bloque oficialista “establecer una nueva agenda que defina la reforma a más tardar en abril próximo”.
Los cálculos del kirchnerismo señalan que contaría con cerca de 40 votos para ratificar la iniciativa que ya cuenta con sanción de la Cámara de Diputados, entre los que cuenta a Ramón Saadi y a los dos senadores del ARI por Tierra del Fuego, María Rosa Díaz y José Carlos Martínez.
Fuente: BAE