En referencia a la nota del domingo titulada “Se enciende la polémica en la Uader”, la rectora de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) Graciela Mingo, pidió su derecho a réplica, donde explicó a UNO que “la nota busca opacar los procesos electorales, que se rigen por la Ordenanza Nº 45, que en el artículo 5 cita cómo deben ser conformadas las juntas electorales de cada una de las facultades y de la Universidad”.
Precisa Mingo que son en total cinco juntas electorales, integradas por cada uno de los claustros, docente, estudiante, graduado y administrativo. En ese caso podría estar representada por el rector o rectora y los decanos, pero no se da de esta forma para garantizar un proceso de transparencia y darle la posibilidad de que la presida a quien es elegido para tal fin”. Aporta Mingo que cada junta tiene una serie de atribuciones con las que hasta ahora han estado funcionando, reuniéndose, algunos con mayor actividad, cuando han tenido dificultades se ha llamado a un apoderado para tomar decisiones. De la misma forma, cuando parte de personal administrativo puede estar cursando como estudiante, se presentaron notas saliendo del padrón de alumnos”.
Familiares
En cuanto a los cuestionamientos que “señalan sus actitudes de nepotismo, al haber colaborado para que una de sus hijas fuera titularizada en una cátedra”, Mingo resaltó que su hija es “licenciada en Economía y Máster en Desarrollo Social” y aclaró que “en los concursos ordinarios interviene un jurado externo compuesto por tres docentes, un alumno, un graduado y un veedor docente, que observa cómo se lleva adelante todo el proceso. Los jurados vienen de otras universidades y tienen que cumplir el requisito de ser profesores ordinarios. La persona que se presenta a un concurso tiene que dar una clase abierta. Una vez que la persona que está concursando da una clase abierta, sobre un tema que se sortea 48 horas antes, se pasa a una instancia de entrevista y presentación de un proyecto de cátedra. Y se evalúan a su vez sus antecedentes. Luego de ese dictamen va al Consejo Directivo, que avala o rechaza, de acuerdo a la reglamentación, y luego pasa al Consejo Superior, quien evalúa todo ese proceso, en este caso si hay un familiar directo o alguien muy allegado al concursante debe levantarse y retirarse de la sesión. Lo que se dice en la nota es información errónea y pone en tela de juicio un proceso transparente que es el de los concursos. Mi hija se presentó a concursos ordinarios en tres materias y ganó los concursos como docente adjunta de dos”.
Por otro lado, dijo: “Quiero aclarar que si hubiese problemas internos estaría cuestionada por todos los claustros, y el trabajo que estamos haciendo permanentemente en la Universidad con todos los sectores es el que ustedes pueden ir viendo o evaluando”.
Pidió: “Que los cuestionamientos se hagan de forma más apropiada, sin poner en tela de juicio un proceso de normalización externa. Lo único que pido es que se deje transcurrir el proceso de normalización. Y si hay algo sobre lo cual opinar, que lo vengan a plantear el 22 de noviembre en la reunión del Consejo Superior provisorio. Está abierta la puerta para que dentro de la comunidad educativa se presenten estas diferencias que aparecen en los medios de comunicación y de quienes no quieren que se normalice la Universidad; existen estas instancias para poder hacerlo, así que esos anónimos pueden tener voz y voto en los lugares que les corresponde”.