La semana pasada, el intendente Juan C. Cresto explicó que la postergación era: “solamente por un par de días hasta que el presidente del directorio de Aeropuertos 2000 pueda arreglar su agenda y viajar a nuestra ciudad».
Pero la fuente oficial descartó que alguien vaya a venir y que el único argumento vertido hasta el momento es que hubo un “malentendido” debido a que la estación aérea no recibe vuelos. “¿Cómo vamos a invertir $ 10.000.000 en un aeropuerto que no tiene vuelos?”, fue el interrogante transmitido que dejaron perplejos a las autoridades municipales.
Es que se descontaba que la empresa sabía que no hay aviones que desciendan regularmente en la pista. Por ello, incluso, se mencionó que “Aeropuertos” se iba a encargar de gestionar la llegada de una línea aérea para establecer una ruta aérea hacia Buenos Aires.
En el municipio no se hacen mención del tema por la lógica incomodidad, sobretodo en plena campaña electoral, que genera el tener que explicar cómo, de un día para el otro, se desvanece la posibilidad de reactivar el aeropuerto mediante una inversión de $ 10.000.000, divida en dos etapas a cambio de la concesión de la estación aérea. Incluso, ya se había señalado que comenzarían las consultas a los sectores interesados en que retornen los vuelos para que emitan su opinión sobre la concesión.
Incluso, Gustavo Cánovas, director de Gestión de Programación de Puerto, Aeropuerto y Terminal, desconoció esta mañana que las negociaciones se hayan truncado. Y luego relativizó la versión porque dijo que los contactos con la empresa se mantienen y que “no hay que dar nada por cerrado debido a que lo que se cae hoy se puede reflotar mañana”.
Hasta ahora, lo único tangible es la carpeta que los directivos de “Aeropuertos” hicieron llegar a la intendencia, donde expresan sus planes de: construir una torre de control nueva, alargar la pista, cambiar el lugar depósito de gasolina y refaccionar la sala de espera.
Los últimos vuelos regulares que llegaron al aeropuerto fueron efectuados por la empresa Regionales Argentinas, en julio del año pasado. Si bien nunca se manifestó oficialmente porque se paralizaron los vuelos, se descuenta que se debió a la escasa demanda de pasajes. La empresa había comenzado a operar con dos vuelos semanales el 21 de marzo de 2006. Pero luego redujo su frecuencia a uno sólo hasta que dejó de operar.