El parte policial asegura que las personas individualizadas son conocidas por esa actividad y acreedoras de causas penales de distinta índole.
La acumulación de pruebas, los trabajos de investigación y el secuestro de elementos robados, permitieron a la policía orientar las causas penales y poner a disposición del Juzgado toda esa tarea.
Los autores de los hechos se domiciliarían en los barrios Santa Rosa, Sacachispas, El Retobo, 100 Viviendas y La Tablada. Por otra parte, el comunicado de prensa apunta que los miembros de la banda, identificada en algunas ocasiones por las huellas dactilares dejadas en las fincas que violentaron y/o saquearon, se nombrarían por apodos tales como «Chiquitín», «Picho Corto», «Pan Triste», «El Abuelo», «El Negro», «El Martín», «El Víctor», entre otros.
Los agentes del orden continúan con las tareas de inteligencia tendientes a aportar más pruebas que resulten de utilidad al esclarecimiento de los ilícitos