La cartera de Salud rusa destacó hoy que la cifra de las muertes totales no aumentaron significativamente en comparación con los números de infecciones y una de las explicaciones que proponían los medios locales es que el crecimiento de casos se debe a un mayor testeo.
Pese a la elevada cifra de contagios en Moscú, el alcalde de la capital rusa, Serguei Sobianin, advirtió que los estudios y modelos matemáticos muestran que la cifra real de contagiados se sitúa en torno al 2% de la población de la ciudad.
Moscú, donde se concentra el principal brote del país, aumentó hasta 40.000 la cantidad de testeos diarios.
Uno de los casos detectados en los últimos días es el del primer ministro Mijail Mishustin, quien fue hospitalizado y reemplazado en sus funciones por su vice, Andrei Belousovk.
El gobierno mantiene firme la cuarentena en Moscú hasta el 11 de mayo, inclusive, y no habló aún de una flexibilización. Aseguró que dependerá de cómo evolucione la situación epidemiológica.