La mandataria advirtió que: «hay gente que habla de que no somos un gobierno progresista, mientras están sentados en la misma mesa de los que dicen que hay que enfriar la economía».
La presidenta apuntó a la oposición que el eje de la discusión pasa por encontrar: «qué instrumentos necesitamos» para lograr los fondos que permitan otorgar el 82 por ciento móvil a los jubilados.
«Decir que les aumentamos, y nadie se hace cargo de dónde sacar la plata, ni nadie se hace cargo de decir que vamos a aumentar los impuestos a tal sector, que ese sector esté de acuerdo y no lo traslade a los precios, porque si lo traslada a los precios estamos como cuando empezamos o peor», indicó.
Luego preguntó: «¿A qué político no le gustaría poder decir, no el 82 por ciento móvil, el 100 por ciento móvil a los jubilados? ¿Por qué el 82, por qué no lo mismo que gana una persona en actividad? Ahora, discutamos qué instrumentos necesitamos, y ésa es la discusión».
La Presidenta sostuvo que la oposición: «por un lado quiere aumentar todo y, por otro, quiere bajar los ingresos al Estado, con lo cual es muy claro que no tiene sustento, que no tiene consistencia, y yo creo que es fundamentalmente porque no tiene un programa económico alternativo».
Cristina precisó que «en todas las modificaciones que se hagan al tema de los ingresos al Estado, debe haber una cantidad igual o superior al que se quiere egresar», tal como lo prescribe, recordó, la ley 24.156, de Administración Financiera del Estado.
«Esa ley, que está vigente, establece la obligación de que si por cualquier acto del Poder Ejecutivo o del cualquier otro poder del Estado, hay que aumentar un egreso, tiene que dar la contrapartida», dijo.
Señaló que por ello «no se puede decir auméntense los sueldos y no tener una imputación presupuestaria, que es decir que están los recursos para pagar tal cosa, y yo que tengo la responsabilidad de la administración cotidiana de la cosa pública, tengo la obligación de decir estas cosas».
La Presidenta agregó que «no se puede discutir una cosa que es muy simpática, muy linda y olvidarse del resto. Si estamos dispuestos a discutir un modelo macroeconómico en el cual aclaremos de dónde salen los recursos, quién los pone y acordamos, me parece fantástico».