La crisis se desató cuando, en disconformidad con el alineamiento de funcionarios y empleados municipales en la Lista 33, que postuló como diputado nacional a Marcelo Cassaretto, el presidente municipal, Manuel Abreu, a manera de represalia, había decidido el traslado de personal municipal contratado, lo que provocó la reacción de militantes justicialistas, quienes en una asamblea del pasado viernes, le solicitaron también al intendente la renuncia de tres funcionarios: el director de deportes, el director de salud y el director de turismo, Carlos Miller.
Luego de haberle solicitado su renuncia (sin éxito), esta semana Abreu firmó el decreto de desafectación de Daniel Gilabert, molesto con las apariciones públicas de su padre y presidente del Concejo Deliberante, Adolfo Gilabert, tomando la primera medida, que fue considerada por la agrupación que apoyó a Casaretto en la interna como una decisión autoritaria y persecutoria.
Al desplazamiento en deportes le siguió la renuncia del doctor Domingo Flurín al cargo de director de salud, quien expuso sus razones públicamente señalando la falta de apoyo para el área y repudiando el traslado del personal que había militado para la Lista 33.
En tanto, se está a la expectativa de lo que suceda con el secretario de turismo, ya que éste había sido incluido en el pedido de la militancia. En este caso no se sabe si Abreu hizo el formal pedido de renuncia, aunque eran varias las versiones que corrían en las últimas horas.