En relación a las 15.000 firmas recolectadas el mes pasado, Maulión aclaró que es una iniciativa de un sector de laicos que quieren una reforma de la ley. «Creemos que a la hora de legislar no se pueden permitir cosas como éstas, como la despenalización del aborto» aseguró el prelado.
En este sentido, sostuvo que la iglesia tiene una posición unánime contra el aborto y recordó que a mediados de agosto los obispos produjeron una declaración bajo el título «Vida o muerte» en el que se reiteró que el aborto es un crimen. «No se puede estar matando personas; no hay ninguna razón para justificar esas muertes».
Asimismo, en declaraciones a AIM, el prelado condenó la legalización de la vasectomía y la ligadura de trompas que había sido aprobada por la Legislatura en Entre Ríos, pero luego la norma fue vetada por el Ejecutivo. «No estamos de acuerdo con la ley de la práctica de la vasectomía y la ligadura de trompas porque es una mutilación y un daño a lo natural; no se puede permitir este método como una manera de lograr la contraconcepción», agregó.
No obstante, Maulión consideró que todos estos cambios de rumbo del gobierno se deban a una presión de la Iglesia «En Entre Ríos tenemos una relación respetuosa y cordial con el gobierno de turno. Una parte de la gestión la tuvimos con el doctor (Sergio) Montiel y ahora con el doctor (Jorge) Busti. Cuando uno ha buscado algún tipo de respuesta, la ha encontrado. No hay presión de ningún tipo”, concluyó.