La directora aseguró que la intención, desde que asumió en 2011, era llevar a la práctica conceptos tales como “igualdad de oportunidades” e “inclusión” teniendo en cuenta que están insertos en un barrio con alta vulnerabilidad social. “Vimos que el contexto nos avalaba para hacer un trabajo con la comunidad”, señaló.
Elgart señaló que necesitaban hacer algo para comenzar a revertir una situación de extrema vulnerabilidad como la que se vive en el barrio. “A partir de ahí se comenzó a repensar y a resignificar que era el aprendizaje, para que estábamos ahí y cual era la función nuestra”, dijo.
De repente, decidieron comenzar a trabajar con los chicos, en las actividades curriculares, fuera de la escuela, en el barrio. Por un lado, debido a que ocupan las instalaciones de la primaria Nº 74 “J. J. Valle” y no tienen lugar donde trabajar. Por el otro, porque la escuela tiene una orientación en Arte.
Comenzaron a trabajar en red con el hospital Felipe Heras, específicamente con Julián Presas, integrante del equipo que se encarga del servicio de Salud Mental del nosocomio. “Fueron muchas las acciones que empezamos a realizar, a trabajar en conjunto con los vecinos”, indicó.
En ese marco, con la ayuda de la Casa de Amistad Argentino-Cubana y el programa de alfabetización “Yo Sí Puedo”, fueron visitados por Aleída Guevara, la hija del Che.
Entre tanto, los nombres que habían sido propuestos fueron Osvaldo Bayer, Madres de Plaza de Mayo, Pueblos Originarios y Che Guevara. El nombre de Bayer fue descartado porque el escritor está vivo, el de las Madres también porque produjo una fuerte discusión respecto de cuestiones políticas y de acercamiento al oficialismo. Sólo quedaron en pie el nombre del Che y Pueblos Originarios.
“Nosotros entendimos que los programas ‘Yo sí puedo’ y ‘Operación Milagro’ estaban relacionados con nuestra actividad. Nos identificamos con el accionar; con el trabajo cotidiano. En este contexto, se consultó con la comunidad y se decidió que leve el nombre del Che”, dijo Elgart.
Por otra parte, indicó que desde la Dirección Departamental de Escuelas de Concordia se avaló el pedido de la denominación y están esperando la resolución definitiva del Consejo General de Educación.
Más adelante, la directora recordó que la comunidad que rodea a la escuela fue la misma con las que el Che se identificó, con quienes aprendió y trabajó. Son los sectores populares. “El fue haciendo un camino con esa población que es fue el de la dignidad y ese es el camino que nosotros queremos también, aportando nuestro granito de arena desde nuestro trabajo cotidiano desde la escuela”, señaló. Asimismo, Elgart sostuvo que la escuela necesita un referente en quien apoyarse. Y el Che es uno de esos referentes que simboliza el trabajo que comenzaron.
Además dijo que algunos alumnos señalaron que quien era mejor que el Che para representarlos a ellos como: “alguien que se hizo de abajo como nosotros”. “Incluso, los chicos quedaron sorprendidos porque muchos, sobretodo los de primer año, tenían las cartucheras y las mochilas que decían 'Che Guevara' pero no conocían más que era un médico argentino y no mucho más. Luego se apasionaron, se apropiaron del nombre y ellos dicen ‘somos la Che, somos de la Che’ y así”. Por ello, señaló que además del orgullo, el nombre refuerza el compromiso de los docentes con la comunidad
"Un pueblo que no sabe leer ni escribir, es un pueblo fácil de engañar" dijo alguna vez Ernesto “Che” Guevara. La directora de la escuela concordiense que ahora lleva su nombre concuerda y señala que “la educación debe fomentar lazos solidarios y liberación de todas las formas de opresión”.