De igual forma, podría suceder un accidente en una plaza pública. “Los responsables son los técnicos municipales porque la cooperativa sólo le provee la energía; nuestra responsabilidad no es la misma”, expresó.
No obstante, Gottfried ratificó que, en estos momentos, no hay ningún problema puntual entre la Cooperativa y la Municipalidad. “No estamos discutiendo en estos momentos ninguna cuestión”, explicó.
“Hace años ya, la cooperativa tuvo intenciones de llegar a un acuerdo similar con la comuna pero en esa oportunidad no hubo acuerdo y quedó suspendido”, explicó. Era en momentos en que el intendente era Hernán Orduna y el presidente de la Cooperativa el fallecido Hugo Solís.
Las relaciones se agriaron cuando el ex-intendente decidió labrarle más de dos centenares de actas por la instalación de faroles de alumbrado público sin autorización municipal, judicializó las deudas por el IVA percibido por alumbrado público, boicoteó la instalación de una red de fibra óptica de la Cooperativa apelando a una ordenanza que prescribe que debe ser subterránea y enfatizó los supuestos riesgos para la salud de los vecinos que encarna la Estación Transformadora.
Pero la relación conflictiva fue superada a partir de la renovación del titular de la intendencia. Y ahora los responsables de ambas instituciones están trabajando para mejorar la prestación de servicios donde actúan personal en forma conjunta: alumbrado público y poda de árboles.
Para ello, se realizó una reunión entre los responsables de las distintas áreas. El objetivo es diseñar el borrador de un temario para ser corregido, de existir diferencias, y luego ratificado por la firma de quienes encabezan ambas instituciones.
El titular del Consejo de Administración dijo que, cuando finalicen los trámites, la firma la hará el intendente Juan C. Cresto. “Sino se llega en el tiempo será considerado con el intendente electo (Gustavo) Bordet”, expresó Gotfried, quien aseguró que el ministro de Salud está al tanto de las conversaciones.
Por ahora, soplan vientos de tranquilidad pero nada garantiza que vuelvan los nubarrones que se disiparon el 10 de diciembre de 2003. “Lo que se pretende es que quede escrito porque la gente cambia y las circunstancias no son previsibles. Nos parece bien que haya un acuerdo”, dijo Gotffried. Como señala el adagio popular, estaba “abriendo el paraguas”.