“El punto central no es discutir la cantidad de días de paro”, admitió Zampedri. En la conducción actual del sindicato que viene desarrollando sus actividades desde marzo de 2012: “hemos asumido con responsabilidad el tema de los paros”. Durante el año 2012 y el año 2013 hicieron los paros necesarios porque creen que se trata de una dialéctica negociación-confrontación.
“Hemos planteado la necesidad de discutir con la patronal en paritarias todo lo que tiene que ver con la carrera docente: la formación, la estabilidad laboral, la vivienda y el transporte escolar”, dijo Zampedri. En consecuencia, dejo claro que priorizan la “negociación” que se quiebra cuando la patronal no ha dado respuestas a las demandas salariales. “Nos hemos visto obligados siguiendo el mandato construido democráticamente en las escuelas a establecer planes de acción y algunos paros”, añadió.
Con los 60 paros de la conducción anterior lo que se logrón fueron “derrotas, desánimo y alejamiento de la sociedad y del resto de los sectores sindicalizados”, sostuvo por su parte Alejandro Marcone, congresal por la minoría de Concordia.Y los contrapuso con las 72 horas de huelga a principios de éste año. “Después de los tres días de paro, el gobierno nos convocó y nos mejoró la oferta salarial y ahí si aceptamos la propuesta”, agregó aunque haciendo la salvedad que la declararon “insuficiente”. “Tres días y lográs una mejora contra los 60 días para lograr desunirnos entre nosotros, derrotas permanentes y separarnos del resto de los sindicatos”, manifestó además.
La visión de la sociedad
Marcone admitió que la sociedad observa críticamente a los docentes. Y lo atribuyó al abuso de los paros durante los años anteriores. Pero también ve a los maestros que hacen dedo en las rutas para ir a trabajar con lluvia, frío o sol. “En todas las rutas ves a los docentes haciendo un verdadero sacrificio para llegar al trabajo teniendo los salarios más bajos del país si lo comparás con cualquier obrero”, indicó.
En cuanto a la formación, recordó que es una demanda histórica del sindicato al gobierno que permanentemente perfeccionen al sector. “Falta una política de Estado que garantice que el docente que egrese tenga una formación docente continua. Así como le exigimos al médico que se siga formando, al abogado o al trabajador de una línea de montaje, el docente también necesita”, dijo el congresal de Concordia.
Asimismo, Marcone abordó el tema de las licencias. En tal sentido, explicó que el sector está compuesto mayoritariamente por mujeres jóvenes. Por ello, fundamentó que los permisos por embarazo son “muy superiores” a los de cualquier otra actividad laboral. “En ningún lado hay un porcentaje tan alto de mujeres en edad de tener familia”. Por eso mismo, están a cargo de chicos de edades muy cortas, que se enferman. “Y eso muchas veces no es tenido en cuenta”.
Marcone también hizo referencia a las enfermedades generadas por la profesión, como las de la voz. Y reclamó la presencia de un médico escolar que acuda a los hogares de los docentes enfermos, diagnostique y recete. Actualmente, el sistema contempla el envío de un certificado emitido por el médico particular que debe ser convalidado por el médico escolar en el hospital Heras.
En tanto, Zampedri dijo que el régimen de licencias es excelente y esta pensado para los docentes que lo necesitan. “No para los abusos que se producen lamentablemente”, indicó. Por ello, dijo que el sindicato tiene un posicionamiento muy claro de defender el régimen y evitar los abusos. “Si abusamos, corremos el riesgo que algún día nos recorten ese régimen”.
Educación Sexual
“Es un tema. Nosotros por eso estamos en este taller de educación sexual con compañeras que vienen de Ctera. Acá está la ley y se tiene que dar. Antes le teníamos que pedir autorización a los padres y ahora se tiene que tratar”, dijo la secretaría de Derechos Humanos, Formación Sindical y Perfeccionamiento Docente de Agmer Central, Mónica Amoz. Para ello pidió que los docentes aborden el tema “sin miedos”. Y admitió que hay temor a “lo desconocido”. No obstante, cuando finalizan los talleres de capacitación sobre el tema observan entre los docentes “mucha predisposición” a trabajar en el tema.
En tanto, Marcone señaló que el gobierno facultó legalmente a los docentes a dar la materia libremente. Pero, a su criterio, no alcanza. “Hay que romper una formación que se trae”, señaló. En ese sentido, recordó que muchos docentes actuales hicieron la secundaria durante la última dictadura lo que les dificulta hacer frente a esos temas. Por ello, señaló que falta que el gobierno lleve los cursos de capacitación a las escuelas. “Como hizo en otra época con ‘docentes estudiando’ y sentó a todos los docentes de la provincia a leer”, explicó.
Respecto del papel de la Iglesia, Marcone señaló que influye “más de lo que se cree”. Y puso sobre el tapete una relación cercana o un involucramiento con la institución religiosa que a los docentes les hace difícil llevar adelante a estos cursos. “Desgraciadamente todavía tiene mucho peso el discurso de la Iglesia entre los docentes”, añadió.
Como contrapartida, indicó que es estéril dar educación sexual en los cursos superiores debido a la cantidad de embarazos adolescentes en 3º y 4º años. Por eso, preconizó la necesidad de dar la materia en la primaria y en 1º año de la secundaria.
Escuelas confesionales
Marcone indicó que el gobierno comete una “gran injusticia” al pagar los sueldos de todos los docentes de escuelas privadas que cobran una cuota. ¿Qué hacen con el dinero de las cuotas? “ofrecen cursos de inglés, teatro, hockey, materias a contraturno y mayores posibilidades de infraestructura que la escuela pública no puede llegar”.
Asimismo, añadió que los docentes son designados a dedo, sin concurso y por ello no tienen estabilidad. “El administrador lo puede echar cuando quiera y eso hace que el docente no participe en las luchas gremiales”. Y a ello añadió que, mientras en los establecimientos públicos solo se permite tener un cargo, los docentes de escuelas privadas pueden acumular cargos en esos establecimientos y en los estatales. Y eso además conspira contra sus posibilidades de perfeccionarse y preparar adecuadamente las clases.