Entre el lunes y el viernes de la semana pasada, precisa el informe de la Bolsa, “se observó nuevamente un período húmedo que cubrió todo el territorio provincial. Las precipitaciones se fueron alternando a lo largo de los cinco días hasta alcanzar todos los departamentos. Los eventos más destacados tuvieron lugar durante el jueves 11 y el cambio para el viernes 12. A partir de entonces las condiciones meteorológicas se han mantenido estables poniendo una pausa a la tendencia hacia los corrimientos positivos que muestra el patrón pluvial”.
El norte y el sudeste han recibido los acumulados más destacados. “En gran parte de los departamentos del este y del norte ya se han logrado sumar los registros mensuales en las dos primeras semanas de octubre. Esta tendencia no se cumple en el centro y el sudoeste donde las precipitaciones igualmente han sido abundantes para la primera quincena”, añade.
Reservas
Con las lluvias de octubre, subaraya el informe, se ha generado “un patrón de reservas donde los valores óptimos son dominantes”. Los encharcamientos “han producido retrasos en tareas específicas de mantenimiento de los cultivos, sin embargo este nivel de humedad aleja el posible impacto de cualquier pulso seco temporario, fundamentalmente para el trigo que ingresa en su etapa de mayor demanda”.
Dadas las circunstancias actuales y con algunos sistemas precipitantes menores, el trigo “tiene altas posibilidades de superar su período crítico sin deficiencias hídricas”. De este modo el rendimiento de la campaña triguera entrerriana quedará ligado a la eficiencia con que se puedan combatir las posibles enfermedades que este contexto húmedo favorece.
La semana, finaliza el trabajo de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, parece ser favorable para el territorio entrerriano. “Si bien habrá coberturas nubosas las posibilidades de lluvias no son destacadas. Entre mañana y el sábado el riesgo de recibir lluvias aumenta, aunque en principio los acumulados previstos serían menores, los cuales de todos modos, son innecesarios”.