En diálogo con El Diario de Paraná, el joven agregó que “nosotros veíamos todo desde la calle, por el desnivel que existe en el terreno hacia la comisaría. Parece que enseguida que nosotros llamamos les avisaron que alguien estaba mirando. Pusimos en marcha el coche nuevamente y nos fuimos y tres policías subieron corriendo al patrullero número 219, patente DAZ 453 y salieron rápido y con las luces apagadas. Cuando llegaron atrás de nuestro auto prendieron la sirena. Nos asustamos mucho, pasaron despacio por al lado del coche, nos miraron y se fueron”, describió uno de los ocasionales testigos.
RELATO.
Así empezó el ansioso relato de estos dos jóvenes de 18 y 22 años, quienes se identificaron con nombre y apellido, pero que solicitaron no exponer sus nombres por temor a represalias. “Porque te puedo asegurar que después de ver algo así, cosa que nunca me imaginé que iba a ver, puedo pensar en cualquier cosa, dijo M.C., en tanto su compañero, M.R., confesando sentir inseguridad ante algo así, no dudó en mostrar su rostro ante el reportero gráfico de este medio, “Porque no soy alguien que tenga nada contra la Policía, ni ninguno de nosotros, somos estudiantes y laburantes, pero me indigna que algo así pueda pasar. Sinceramente no conozco al pibe al que le estaban pegando, pero realmente le dieron duro”, manifestó.
Entrando en detalle M.R. expresó que “al salir del club nos fuimos en el auto de una de las chicas del servicio de lunch y teníamos que acercar a una de las señoras que ayudó en la cocina, por eso pasamos por calle Caputto. Al bajar la velocidad por una loma de burro que está justo frente a la comisaría nos llamó la atención que estaban todas las luces apagadas y por un reflejo de la calle se veía a un muchacho pelilargo que estaba sin ropas de la cintura para arriba y un policía que lo azotaba a cintazos. Seguimos camino y dejamos a la señora que llevábamos en su casa y en cuestión de pocos minutos regresamos por el mismo lugar. Ya había algo de luz y no solamente le seguían dando cintazos, sino que otro policía le pegaba con un palo”, dijo el testigo.
Finalmente expresaron: “No nos pudimos quedarnos callados, por un lado porque nos indignó lo que vimos y por otro lado porque sabemos que tomaron la chapa de nuestro coche y con esto que presenciamos tenemos miedo».
Respuesta oficial
Preocupado por esta denuncia y al ser consultado al respecto, el jefe de Policía de Paraná, José Fermín Beltzer, dijo que “no existe ninguna denuncia de apremio ilegal realizada por alguna persona que haya sido detenida ese día. No obstante me importa muchísimo llegar hasta las últimas consecuencias si algo así ocurrió. Desde ya quiero que estos muchachos sepan que estoy dispuesto a tomarles personalmente la denuncia y les ofrezco todas las garantías para que no teman en hacerla”, expresó el alto oficial.