Según precisaron fuentes oficiales, la denuncia fue efectuada este año por Alejandro Adorni, quien reconoció su motocicleta Yamaha YBR, de 125 cm³ y llamó a la Policía, sorprendido por lo ocurrido, ya que la misma había sido secuestrada por personal de tránsito municipal, durante un operativo en 2012, cuando el denunciante fue sorprendido circulando sin casco.
Al llegar al lugar el personal policial se suscitó una charla donde el ocupante del vehiculo asegura que la compró de buena fe y que tenía los papeles.
Ambos presentaron la documentación que tenían sobre la moto y que fueron remitidas a la fiscalía y finalmente se constató que sólo los documentos presentados por Adorni eran originales.
Mediante oficio judicial, la fiscalía solicitó informes a la dirección de tránsito Municipal, que respondió el escrito reconociendo que la motocicleta en cuestión fue secuestrada en 2012 por esa dependencia municipal y que ingresó al deposito de calle Carriego, aunque no registra egreso.
En el escrito, el director de tránsito, Enrique Legarreta, señala además que por la noche, el depósito queda bajo la exclusiva vigilancia de la policía de Entre Ríos.
Ahora, la fiscalía investiga cómo llegó la moto al usuario y quien falsificó los papeles,
lo que sería la punta del ovillo para llegar a los autores del robo.
No obstante, en diálogo con DIARIOJUNIO, el fiscal Guerrero, aseguró que “la custodia del bien es responsabilidad del Municipio porque es la entidad que la secuestra, independientemente que lo custodie la policía, es el Municipio el que tiene la guarda y quien contrata a la policía para reforzar esa tarea”
El caso despierta nuevas sospechas sobre esta dependencia municipal y algunos de sus funcionarios, tras una seguidilla de casos en las que quedaron fuertemente comprometidos, ante la sociedad y escachados por las redes sociales.