INGRESOS BRUTOS
Desde la reforma pergeñada por Carlos Menem y su ministro de economía Domingo Cavallo, en el año 1994, la provincia de Entre Ríos dejó de cobrar Ingresos Brutos a la producción primaria e industrial. Tal situación achicó aún más la recaudación propia y la fue convirtiendo cada vez más en una provincia dependiente de los dineros recibidos de las arcas nacionales.
Aún computando que Entre Ríos logró aumentar en este período de gobierno el Impuesto Inmobiliario Rural y hasta resultó ser un ejemplo en relación a otras provincias, la recaudación propia proyectada para este año, es menor al 15 % del total del presupuesto que supera los $ 29 mil millones. Con esta nueva reforma y según los dichos del titular de ATER, Marcelo Casaretto a DIARIOJUNIO, la recaudación aumentaría en casi $ 1300 millones. Así y todo, la recaudación propia podría andar alrededor de los $ 5 mil millones contra los $ 29 mil del presupuesto 2014, o sea, ni siquiera llegaría al 20 % del total.
Que significa esto? Significa que si se computa el dinero que recauda la provincia, no alcanzaría ni siquiera a pagar la masa salarial que, para este año fue proyectada en casi $ 11 mil millones. Como se ve, el tema no es menor y debería integrar la grilla del debate.
Ya se sabe que el sector más favorecido del campo se niega a pagar impuestos y pese a resultar uno de los sectores más subsidiados de la economía (de hecho en esta provincia estaban exceptuados de IB, un impuesto que pagan hasta los quioskos y pagaban una miseria de Inmobiliario) y favorecidos por el precio de los comodities ya anunció (con el corte de ruta de este mes) su nula disposición a pagar.
Hasta ahora el gobierno tenía un claro conflicto solo con ese sector. Para el resto, en especial el Industrial, Urribarri era hasta ahora, rubio, alto y de ojos celestes. A partir de la reforma ya lo ven petiso y peronista.
PROVINCIA POBRE CON EMPRESARIOS RICOS Y MANOTAZOS DE AHOGADO
Urribarri como la mayoría de gobernadores e intendentes han aprovechado las políticas públicas nacionales de los últimos años que le han transferido recursos como nunca antes. La inmensa mayoría de la obra pública provincial (que es muchísima) se ha logrado con fondos nacionales.
Ese sistema funcionó hasta ahora. En su gran mayoría los gobiernos provinciales y municipales disfrutaron de las mieles de políticas logradas a fuerza de confrontar con los sectores más poderosos del país que, como aquí y para utilizar un término chabacano “la quieren todas para ellos”. Ahora que comienza un período de dificultades y que el país ya no crecerá a tasas chinas, gobernadores e intendentes deberán poner las barbas en remojo.
Urribarri debió haber hecho estas reformas en tiempos de bonanza, hubiese sido más sencillo, en cambio, tiene que realizar los cambios, ahora, en tiempos de crisis y en que su imágen, mal que le pese, está en baja. O sea frente a todos queda como dando manotazos de ahogado.
Aquí en Entre Ríos y a propósito de esta reunión con la Unión Industrial de Entre Ríos y la Mesa de Enlace, el gobernador y los legisladores deberán aguzar el ingenio para convencer a los poco proclives pagadores de tributos, que no se puede vivir en una provincia pujante y del primer mundo pagando impuestos o tributos del cuarto.
Lo mismo deberían pensar los Intendentes pues como ya se dijo en este diario, es imposible que haya tan alto porcentaje de comerciantes que, en Concordia, declare ventas por el mínimo, que no superan los $ 6 mil mensuales. No hay país serio posible sí, encima, en esa flagrante mentira quedan expuestos dirigentes empresarios, como es el caso de esta ciudad.
El otro elemento con el que deberán convencer en la reunión del lunes es que tampoco habrá una provincia pujante y del primer mundo con baja calidad institucional o con punteros mal enseñados manejando millonadas del erario público. Los gobernantes deben saber que no hay posibilidad de mejorar (en distintos aspectos) si no es con buenos ejemplos. Cientos de miles de entrerrianos esperan claros mensajes en ese sentido