El dueño de la moto y el conductor fallecido minutos antes se encontraban bebiendo en un bar de la zona. En un momento dado el propietario de la moto ofrece un motor que tenia para la venta, por lo que se dirigen hacia el domicilio para aparentemente realizar un negocio. Cuando el vendedor ingresa a su casa, el compañero con el que recién había llegado aprovecha el descuido, le hurta el rodado y se dirige nuevamente hacia el bar.
El alcohol, la velocidad y la falta de elementos de seguridad terminaron transformando el episodio en un accidente con consecuencias fatales. En el lugar intervino el fiscal en turno, el médico policial y personal de Criminalística.