El corsódromo tiene una extensión de 320 metros, está pintado de blanco para que realcen el colorido de los trajes, según explicaron los organizadores. Se levantaron cuatro tribunas, que dan la espalda a calle 25 de Mayo, cuyo ingreso fue establecido por Bvard. San Lorenzo. Por Gobernador Cresto (ex-San Luis) se colocaron dos entradas más, una para el sector Popular y otra para el Vip.
El sector Popular contará con dos tribunas chicas; el Vip tendrá a disposición de los concurrentes mesas individuales con cuatro sillas y sillas individuales.
Este año, competirán entre sí por los premios mayores Ráfaga, Imperio, Uni-Sur, Su Comparsa y Verá Verá. La invitada es Emperatriz. Hoy, desfilarán tres agrupaciones por el asfalto recientemente inaugurado por los “Pequeños Duendes”, y cerrará la noche Ráfaga con la vedette santiagueña.
El secretario de Turismo, Producción y Trabajo, Alfredo Francolini, aseguró que, a comparación del corsódromo que solía montarse sobre San Luis, el predio es más grande y cómodo, y se pudieron construir mangas de concentración para las cuales antes no había espacio. Pero no quiso arriesgar que ese escenario será definitivamente destinado al corso. “Habrá que ver cual sería el proyecto de la Terminal ferrovial allí, que también iba a tener lugares de espacios verdes, y de recreación para distintos tipos de eventos”, precisó.
Francolini aseguró que hay mucha expectativa para esta edición. Esperan superar las 4.000 entradas vendidas diarias durante el año pasado. “Esperamos superarlos holgadamente, ese es nuestro proyecto”, dijo. Quizás ayude el recorte en el precio de la popular, porque el año pasado costaba $ 7, y ahora $ 5. En cambio, las tribunas laterales $ 6, las centrales $ 8 y $ 10 los Vips.