Marcos Francisco Rodríguez fue hallado muerto en un hotel de Rosario. Las primeras informaciones indican que se habría quitado la vida de un disparo de arma de fuego. Las preguntas surgen enseguida: ¿Remordimiento? ¿Cargo de conciencia? ¿Miedo a la cárcel? Lo cierto es que su muerte se lleva una cantidad de verdades sobre la represión ilegal.
La noticia fue confirmada por su hijo, el abogado y funcionario provincial Marcos Rodríguez Allende: poco antes de las 10, el ex capitán del Ejército se efectuó un disparo, al parecer, con un arma de fuego de su propiedad.
El cadáver del ex militar fue hallado por su esposa, en el baño del hotel donde ambos se habían alojado hace unos días, según indicaron fuentes policiales a Página Judicial. De acuerdo con el testimonio que les dio la mujer a los efectivos de la Policía Santafesina, el hombre tomó la decisión en un momento en que se quedó solo en la habitación.
Este hecho se produjo dos días después de que la Policía Federal allanara una casa-quinta de Rodríguez, en calle Fray Bartolomé de las Casas 2259 de Paraná, en cumplimiento de una orden de detención dispuesta por el juez federal subrogante Juan Carlos Vallejos, quien tiene a su cargo una causa por crímenes de la dictadura en Formosa.
La justicia formoseña lo buscaba por el rol que tuvo durante la dictadura en esa provincia: entre 1975 y 1978 fue jefe de la Sección Intendencia del Regimiento 29 de Infantería Monte, es decir, integraba la plana mayor, y tenía a su cargo las finanzas de la unidad militar por la que pasaron más de un centenar de presos políticos. Además, ese desempeñó como ministro de Economía de la provincia entre el 24 de marzo y el 30 de abril de 1976, es decir, en los 36 días posteriores al golpe de Estado.
Concretamente, estaba acusado por los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos agravados y desaparición forzada de personas, y como integrante de una asociación ilícita, en el marco de un plan sistemático de represión ilegal.
El abogado Pedro Velázquez Ibarra, ex preso político que había solicitado la detención de Rodríguez, explicó hace unos días que “su rol en el esquema represivo era esencial, porque era quien manejaba los fondos y conocía todos los movimientos de la unidad militar” y agregó que el fallecido militar “cumplía funciones todos los días en el edificio del regimiento y tenía su despacho literalmente ‘pegado’ a la sala de torturas, al lado de los lugares de detención y cerca de un cuarto destinado a depositar los bienes perecientes a las personas que eran privadas de la libertad”.
Por estos hechos pasó unos días detenido en 2006, pero luego fue beneficiado por una falta de mérito. La situación se revirtió y desde hace un año estaba prófugo de la justicia.
Rodríguez había nacido en la provincia de Tucumán el 26 de marzo de 1945 y estaba casado con una hermana del millonario sindicalista y diputado provincial José Angel Allende (PJ-Nogoyá). Tras su paso por el regimiento de Formosa, se retiró con el grado de capitán y fue enviado a Entre Ríos, donde recaló como interventor del Instituto de Ayuda Financiera para la Acción Social (Iafas), en los últimos años de la dictadura.