Luisa de Villanueva (68) estaba en su casa, ubicada en San Martín al 2000. Su esposo había ido a abrir el comercio que su hijo posee sobre Boulevard Pedro Jurado. Ella escuchó ladrar insistentemente al perro en la parte trasera de la casa, fue a abrirle la puerta y allí aprovechó el ladrón para ingresar.
Según el testimonio de su hijo, Mario, el agresor, portaba un cuchillo. La mujer conoció a su agresor, se trataría de una persona que concurre habitualmente a la despensa que poseen en el frente de su vivienda.
La mujer le habría dado el dinero, alrededor de 1000 pesos, implorándole que no la lastimara. Pero el sujeto hizo caso omiso a los ruegos y se ensañó con Luisa, que tratando de defenderse, recibió cortes en sus manos, en tanto su cara resultó con varias fracturas, producto de los golpes de puño que le propinó el delincuente.
La saña con la que actuó abonaría la teoría de los investigadores en el sentido que el sujeto era consciente de haber sido reconocido por la dueña de casa. No obstante ello, los familiares anoche en el hospital Centenario manifestaron que no comprendían, “¿por qué aún no lo han detenido, si tienen todos los datos?”.
Extraoficialmente se supo que la policía habría efectuado un allanamiento, cuyo resultado habría sido negativo, ya que no se habría localizado elemento alguno que pudiera relacionarse con la causa.