El CEDHA denunció a Botnia frente al gobierno finés por “violaciones de los derechos humanos en cuanto se atenta contra el medio ambiente”, como también señaló que el proyecto de las papeleras sobre el río Uruguay “no contempla el progreso social y ambiental en virtud de un desarrollo sustentable”.
El Centro también, presentó la denuncia ante la Organización para la Cooperación Económica que maneja fondos del gobierno de Finlandia destinados a empresas finlandesas, pero también recibe denuncias contra firmas de ese país. Taillant, al igual que Picolotti, viene trabajando con la Asamblea desde hace unos dos años aproximadamente.
“Queremos decir claramente que Botnia no cuenta con la licencia social, con el permiso de la gente, y que viola las normas de convivencia. En Finlandia no comprenden cómo fue que reunimos cien mil personas en una protesta. Para ellos, las papeleras son algo de toda la vida. Pero a nosotros nos cambiarían el modelo de la agricultura, la ganadería y el turismo”, dijo Bargas en la asamblea.