De acuerdo a informes periodísticos, habría una treintena de pacientes sospechados de haber contraído la enfermedad, de los cuales nueve permanecen internados y los demás en tratamiento ambulatorio.
“De los internados, dos tienen altas probabilidades de tener leptospirosis”, adelantó Gorla y agregó: “Desde el hospital continuaremos junto con los Centros de Salud barrial ejerciendo una fuerte presencia en materia de prevención y profilaxis”.
Estos siete casos de leptospirosis responden a un mismo patrón de contexto: se trata de personas que viven en un medio proclive a la proliferación de roedores, que han encontrado en basurales clandestinos y en instalaciones como criaderos de cerdos, un ambiente más que apto para su supervivencia.
“Si a esto le sumamos que aún se encuentran grandes zonas con el lodo de las últimas inundaciones y la proximidad de nuevas lluvias, entonces debemos incrementar el esfuerzo en materia de limpieza y profilaxis ambiental”, expresó Gorla.
También se conoció a través de la Dirección de Epidemiología de Entre Ríos, a cargo de Mónica Ilardo, que además de los casos en Gualeguaychú se detectó que en Victoria y Diamante, también habría personas afectadas con leptospirosis.
De acuerdo a los registros y al rastrillaje sanitario que se está haciendo en la zona inundada, están siendo analizados casos similares en los departamentos Victoria y Diamante, donde también mucha gente estuvo en contacto en el agua.
La leptospirosis es una enfermedad infecciosa producida por la bacteria Leptospira Interrogans y sus diferentes variedades. Puede afectar tanto a los animales como al hombre y es común en las ratas y también en animales domésticos como vacas, caballos, cerdos y perros.
Hay peligro de contagio cuando hay contacto con agua, alimentos o suelos contaminados con la orina de animales infectados con leptospiras. Este microorganismo puede entrar a un individuo por contacto directo a través de heridas en la piel, al tomar agua o ingerir alimentos contaminados; o en forma indirecta al caminar descalzos en lugares donde orinaron animales infectados.
En cuanto a los síntomas, los médicos recordaron que en su primera etapa las personas pueden sentir como un estado gripal con fiebre, dolores de cabeza y de músculos, escalofríos, conjuntivitis, náuseas, vómitos, diarrea.