La necesidad de concretar un espacio peatonal responde a las aspiraciones turísticas de Gualeguaychú. La reforma incluiría varios cambios que van desde convertir el cableado aéreo en subterráneo, el ensanchamiento de veredas, la instalación de otra iluminación, hasta la reformulación de la cartelería publicitaria y las fachadas de los negocios.
“Estamos armando el anteproyecto con las medidas y los cálculos más finos”, dijo ayer Romano. El proyecto se pondrá luego a la consideración de los frentistas de la calle 25 de Mayo, a la cual se quiere convertir en calle-paseo. “Tenemos que ver si podemos arrancar con una cuadra. Pero todavía no sabemos cual será porque todo depende de lo que acordemos con los comerciantes”, aclaró. El aspecto económico es el que siembra dudas. Debido a que los gastos de la peatonal se repartirán entre el fisco y los frentistas, los propios comerciantes tienen que estar convencidos de la reforma para aportar los recursos necesarios.
Según Romano, se maneja la alternativa de no interrumpir el tránsito en el tramo sujeto a intervención. Es decir, durante los días hábiles funcionaría una semipeatonal. No obstante, existe la chance de hacerla peatonal los sábados a la noche, por ejemplo, que es cuando los vecinos se lanzan masivamente a pasear por la arteria, o algunos días festivos.