Fue en ese marco donde tuvieron lugar las declaraciones de Veronesi y Alazard. Si el tribunal internacional no hace lugar a la medida cautelar de paralización de las obras, entonces, la Asamblea lo hará. ¿Cómo? Aún no lo saben, o no lo dicen. La información queda a puertas cerradas, en las reuniones de la Comisión de Acciones. Sólo aclaran una cosa: no habrá sabotajes.
En la reunión del martes, varios oradores tomaron la palabra. El abogado Fabián Moreno Navarro explicó detalles de la presentación argentina y uruguaya ante La Haya; se habló de viajar a Córdoba y de un escrache contra el presidente Tabaré Vázquez; de hacer una fiesta de colectividades para que los hijos de los inmigrantes europeos se expresen.
Además, debido a la necesidad de recursos económicos para sostener las actividades de la Asamblea, se dio a conocer un proyecto para cobrar un peso más en la boleta de luz de toda la ciudad, destinado al sostenimiento de las acciones de la Asamblea. El proyecto será tratado en el Concejo Deliberante y cuenta con el beneplácito de la Cooperativa Eléctrica local. Y el Colegio de Martilleros prepara para el 15 de julio un gran remate de piezas donadas por la población en los galpones del puerto de la ciudad, cuyo producido irá también a la Tesorería de la Asamblea.
«No habrá ninguna medida antes de que se expida La Haya. Eso no quita que nos preguntemos qué hacer si el país sufre un revés legal», dijo Veronesi. Y Alazard reveló que existen «medidas secretas» que se están evaluando. «No, para nada. Esta es nuestra postura, más allá de lo que el gobierno piense. Jurídicamente, se llaman medidas retorsivas. Es lo que vamos a reclamar», respondió Alazard.