El Defensor, quien en su presentación aportó información documentada respecto a la problemática de fondo, le pidió al juez que requiera los estudios e informes pertinentes a fin de determinar si los menores de 18 años tienen incorporados en sus organismos dioxinas o furanos y si esas sustancias o la del dióxido de sulfuro (lluvia ácida) se encuentran en el aire de la ciudad.
Para ello peticionó que la Comisión Nacional de Energía Atómica realice los estudios necesarios en el espacio aéreo de Gualeguaychú, que el Registro Civil informe la cantidad de personas nacidas allí desde octubre de 1987 y que en 90 días la Secretaría de Salud de la Provincia diagnostique si tales menores tienen los síntomas que describió en su escrito de presentación.
Mendoza explicó que la revisión que solicitó se basa en la necesidad de demostrar que los menores no poseen ninguna de esas sustancias tóxicas. “Si no lo hiciéramos ahora, cuando las fábricas empiecen a funcionar no podremos acreditar que la presencia de las toxinas en el aire corresponde a la acción de las celulosas y no podremos solicitar la clausura”, expresó.
Mientras tanto, Jukka Harmala, presidente mundial de Stora Enso, una de las principales empresas papeleras de Finlandia, anunció que evalúa instalar la tercera celulosa en Uruguay. El proyecto presentado ante el gobierno oriental prevé la compra de 100.000 hectáreas en el vecino país y otro tanto en el sur de Brasil, con una inversión inicial de 100 millones de dólares para la plantación de pinos y eucaliptos que serán luego procesados en la planta.